«Con el cambio de entrenador el año pasado me sentí un poco engañado»

Alberto Lora se lanza para cortar un intento de remate del valenciano Rubén García. /  ARNALDO GARCÍA
Alberto Lora se lanza para cortar un intento de remate del valenciano Rubén García. / ARNALDO GARCÍA

Lora reconoce sobre el proyecto de Herrera que «estoy con mucha ilusión porque es una temporada nueva y hay que resetear»

J. BARRIO GIJÓN.

Tan solo noventa minutos de competición, condensados en un mal partido coral del Sporting frente al Málaga, disputó Alberto Lora durante la era Rubi. El balance del capitán rojiblanco, que se convirtió en un descarte habitual del catalán, se alejó mucho del que se le había presentado cuando el actual preparador del Huesca desembarcó en Gijón. «Empecé la temporada casi en negativo por la lesión y luego con el cambio de entrenador, no es que no sintiese confianza, sino que me sentí un poco engañado. Hablando de que contaban conmigo, pero realmente las ocasiones no llegaban. Esto te va minando el aspecto sicológico», reveló el capitán rojiblanco, que encara su undécima temporada en el primer equipo rojiblanco.

No profundizó mucho más en este recuerdo Lora, obsesionado ahora con recuperar su mejor versión. Porque abrió juego el defensa con un guiño al pasado, aunque también con aires renovados por la temporada que se abre ante sus ojos. «Estoy con mucha ilusión porque es una temporada nueva y hay que resetear, olvidar la pasada», remarcó el madrileño, quien insistió en que «tenemos un entrenador nuevo y todos partimos de cero». Y, antes de acariciar otros frentes, particularizó en su situación: «afronto esta temporada con mucha ilusión para entrenar al cien por cien todos los días y tratar de convencer al entrenador de que puedo ser útil para el equipo».

En ese sentido, Paco Herrera, incluso Miguel Torrecilla, mantuvieron alguna conversación con el defensa antes del inicio de la pretemporada para hacerle ver su importancia en el nuevo proyecto. «Si me hubieran dicho que no contaban conmigo, lógicamente no me habría quedado en un sitio donde no se me quiere o no voy a ser útil. Lo que menos quiero es estorbar. Pero como no ha sido así, lo que he dicho siempre, estoy encantado de vestir esta camiseta», razonó.

Más adelante, Lora abrió el libro de estilo que les ha enseñado Herrera para la temporada, tratando de desterrar el tópico de que para triunfar en Segunda hay que darle menos coba al balón. «Nos ha dicho que porque sea esta categoría no quiere decir que no se pueda jugar. Habrá rivales que nos dejen, partidos en los que disfrutemos de la posesión, y tendremos que tratar el balón con cariño», explicó el futbolista de Móstoles. Rescató, a renglón seguido, otro de los mandamientos de Herrera: «Que seamos un equipo intenso defensivamente, pero no solo los cuatro de la defensa, sino los once, y luego tenemos que ser un conjunto ofensivo y con gol».

De su experiencia particular también extrajo la moraleja de que el éxito en Segunda se gana a través de la fiabilidad defensiva. El Sporting de los guajes, de hecho, selló el ascenso en una temporada en la que finalizó como el equipo menos goleado, con apenas 27 tantos recibidos. «La Segunda es una categoría muy dura y física, y se trata de conceder lo menos posible. Está demostrado que el que recibe pocos goles tiene mucho ganado y tenemos que mirarnos en el espejo del último ascenso nuestro», consideró.

El defensa de Móstoles repasó de manera superficial la pretemporada del Sporting, que manifestó una prometedora evolución en el partido disputado el pasado viernes en Villaviciosa frente al Eibar, que cayó derrotado por 3-2. En la última semana de la puesta a punto estival, que estará aderezada por los dos últimos amistosos frente al Racing de Santander y la Real Sociedad, Lora concluyó que «estamos en el buen camino y se está viendo la progresión en estos partidos, y que las cosas van saliendo cada día mejor».

Regreso de Isma López

Lora, precisamente, dio ayer el susto de la mañana en la vuelta al trabajo del equipo al recibir un pisotón fortuito durante el entrenamiento en el número 2. El lateral, no obstante, finalizó la jornada de trabajo sin evidenciar secuelas por la acción. La sesión de este lunes se inició con un trabajo en el gimnasio y, posteriormente, los futbolistas saltaron al césped para participar en diferentes ejercicios encaminados a afinar la posesión de balón, además de otros formatos para perfeccionar las fortalezas y debilidades a nivel individual.

La jornada sirvió para confirmar la recuperación del navarro Isma López, quien completó el último tramo del entrenamiento con el resto del grupo y a buen ritmo tras dejar atrás una lumbalgia. No estuvo en el verde, por el contrario, además de Dani Ndi, con permiso para viajar a París a solucionar unas cuestiones personales, Pablo Pérez, que se entrenó en el gimnasio de forma preventiva por una sobrecarga. Tampoco participó en la vuelta al trabajo el canterano Pelayo Suárez, que sigue su labor de recuperación con el readaptador.

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