Carmona siempre vuelve

Carmona siempre vuelveGráfico
Carmona, eufórico en la celebración del gol de la victoria del domingo frente al Albacete. / DANIEL MORA

El balear, con 9 goles, alcanza su mejor registro en el fútbol profesional

JAVIER BARRIOGIJÓN.

Una de las primeras decisiones que adoptó Miguel Torrecilla cuando tomó tierra en Gijón fue la de renovar a Carlos Carmona (Palma de Mallorca, 1987), ampliado hasta 2021. Consideraba el nuevo director deportivo rojiblanco que el balear, tendiente siempre a caminar por el fino alambre de la crítica y el halago, con un fútbol de extremos y discusión, representaba un elemento ideal sobre el que levantar su propuesta. «Siempre ha sido distinto a los demás», confirma 'Pichi' Lucas, quien le dirigió en sus años 'mozos' en Cartagena.

El domingo, frente a un Albacete atrincherado y pétreo, el balear puso a bailar a El Molinón con un derechazo definitivo. Ese golpeo rezumó orgullo, personalidad y la cabezonería del que siempre llega hasta la cocina. «Yo estoy aquí», pareció decir en su reivindicativa y gestual celebración, con la grada febril después de haber noqueado al espartano grupo de Enrique Martín. Luego se llevó la mano al cuello. ¿La dedicatoria? A su padre. Para el que van casi todos sus tantos.

«Siempre ha sido un jugador distinto a los demás. Tiene una visión fenomenal»

No se cansa de dar cháchara al gol el centrocampista, de claros y oscuros por las sensaciones que llegan a la grada, pero rotundo y sin contestación con los números en la mano. Cortante en los últimos metros. Tanto que con su ruidosa eficacia suma ya nueve goles, rompiendo sus límites en el fútbol profesional, establecidos, precisamente, el pasado curso. En Cartagena llegó hasta los once, aunque en Segunda B.

«Es un jugador muy importante para el Sporting. Aporta asistencias, control de balón y goles. En el Barcelona B aún era muy joven, pero en Gijón ha encontrado la madurez y un rendimiento regular. Está en su sitio», precisa Eusebio Sacristán, hasta hace unas semanas entrenador de la Real Sociedad y guía de Carmona en el Barça B. De ahí saltó al Sporting. Seis temporadas después sigue enganchado a la causa, enfocando casi tanto como un delantero. Solo Michael Santos ha celebrado más que el mallorquín, que embellece aún más su estadística con siete pases de gol. Uno menos que Rubén García.

«Sus compañeros le buscan porque siempre cuenta con una solución»

«Es un chico encantador en todos los aspectos y un futbolista con argumentos de sobra para ser importante en cualquier equipo. Técnicamente es muy bueno, tiene una visión de juego fenomenal y un golpeo exquisito», prosigue 'Pichi' Lucas, quien concluye que «en el Cartagena le situábamos ya por la banda derecha, pero tiene tantas posibilidades que puede jugar por dentro. No es un velocista, pero técnicamente no sé si habrá muchos jugadores con su calidad». Una lectura similar hace Fabri, que también compartió camino con Carmona en Cartagena: «Cuando le tuve ya se veía que era de otra categoría. Tiene unas condiciones extraordinarias. Es un siete o un ocho en cada partido, incluso algo más».

Es bastante habitual que un jugador de la actual plantilla determine en una conversación de calle que el mallorquín es el mejor dotado técnicamente de todo el grupo. Marcos Alonso, padre del defensa internacional del Chelsea y exentrenador suyo en el Valladolid, lo ratifica. Con 18 años, en una cesión del Mallorca, lo conoció en la ciudad del Pisuerga. «Acababa de salir de casa, pero era un chaval sensacional. Todos lo apreciaban muchísimo porque era el más pequeño. Sigo manteniendo el contacto con él», explica.

Más años, más tantos

En su opinión, su pegada ha aumentado con la llegada de la madurez, adquiriendo más colmillo con los años. «Siempre ha tenido mucho desparpajo y una calidad tremenda, y ya se le veían unas características fenomenales de joven. Pero el gol lo ha ido ganando con los años y cuando se ha ido asentando», observa desde la distancia. «En el Barcelona B actuaba a veces como interior, dentro del 4-3-3, y otras como extremo, viniendo hacia dentro, pero ya veía portería con facilidad», completa Eusebio.

El ardor de El Molinón también contribuye a estimular esa voracidad. Al menos eso es lo que dicen los números. Este año ha celebrado ocho de sus nueve goles en casa, ante su afición, enloquecida cuando el domingo venció a Tomeu con ese agónico tanto. Fue el clímax a una actuación personal terca, con la que se convirtió en el jugador que más remató de todos, con cinco intentos, tres de ellos a portería, eclipsando con su frenesí ofensivo esa preciosa dejada en el remate al larguero de Pablo Pérez.

Más Sporting

Interviene desde Sevilla Emilio de Dios, quien cerró su etapa como director deportivo del Sporting con la operación para el fichaje de Carmona, pescado entonces en el Barcelona B. «Un jugador con talento, calidad y físico, siempre será el mejor en el último cuarto de hora», subraya, recordando que «ya le había visto en el Cartagena, donde teníamos cedido a Alejandro García Torre, pero cerramos su fichaje en el Barcelona».

Aquella negociación quedó resuelta en enero de 2012. Meses después, en el verano, fue presentado. «Puede sonar a frase vacía, pero cuando me senté con él sabía casi tanto como yo del Sporting: cómo jugaba el equipo de Manolo (Preciado), qué esperábamos de él, el ambiente de El Molinón... Eso te dice mucho de un jugador. Sin ninguna duda es uno de los futbolistas más completos del Sporting en este momento. Sus compañeros le buscan porque siempre tiene una solución». Una llave maestra.

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