El catalán se orienta al 4-1-4-1 y mantiene la duda del centro del campo y la zaga

J. B. GIJÓN.

El Sporting de ayer expresó un anticipo de lo que será el próximo sábado en Alcorcón. Paco Herrera parece finalmente forzado a acomodar su esquema a un 4-1-4-1, el dibujo sobre el que armó al equipo en Palencia, con un futbolista por delante de la defensa. Fue Sergio quien desempeñó esa función durante los noventa minutos del choque, con Nacho Méndez y Moi Gómez más adelantados en la primera mitad, sumando a Bergantiños en la segunda por el canterano. El técnico ha insistido en la necesidad de un mediocentro creativo y un futbolista específico de banda, un capítulo que parece cerrado con el fichaje -a falta de confirmación oficial- de Santos. Todo esto ha derivado en un cambio de planteamiento para buscar otras fortalezas en el juego.

Los cambios introducidos en el intermedio del choque ante la Real revelan dónde están las principales dudas de Herrera para plantear la contienda de Alcorcón. Babin se disputará con Quintero la vacante que queda al lado de Barba, mientras Xandao alcanza la forma. La otra duda, de más calado, está en el centro del campo. Bergantiños fue el sacrificado ayer por Nacho Méndez, pero entró tras el descanso.

Torrecilla, con Lopetegui

Por otra parte, Miguel Torrecilla, acompañado de su hermano Toño, presenció el encuentro de ayer en La Balastera. El director deportivo rojiblanco, que coincidió con Loren, su homólogo en la Real, tuvo tiempo para charlar unos minutos con Julen Lopetegui.

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