El club formaliza el pago de 4,4 millones de euros a Hacienda y se acerca al final del concurso

Javier Fernández, delante de las oficinas de Mareo. /  PALOMA UCHA
Javier Fernández, delante de las oficinas de Mareo. / PALOMA UCHA

El desembolso, que se amplió ayer con el abono de otra cantidad, reduce a unos 2 millones la histórica cifra que el Sporting tiene que liquidar este mes

J. BARRIO GIJÓN.

El Sporting formalizó ayer el pago de 4,4 millones de euros a Hacienda, según desveló Javier Fernández por la mañana en una larga conversación con EL COMERCIO, correspondiente al último plazo del concurso de acreedores, cuyo cierre definitivo comenzará a trabajarse en los juzgados en las primeras semanas de 2018. Esta cantidad, procedente de una partida del fondo de compensación al descenso, conforma el grueso de los 6,7 millones que el club tiene que abonar en este mes de diciembre, en el último plazo pendiente de la deuda concursal subordinada.

No fue el único pago que efectuó el club durante la jornada, liquidando a lo largo del día otra partida pendiente con la Seguridad Social y alguna deuda contraída con personas privadas, lo que redujo la cifra final de la subordinada, tras esta última actualización, a una cantidad cercana a los dos millones de euros, a la espera de cumplir todo el pago en estos últimos días de diciembre. «Me siento orgulloso de haber llegado a esta situación, inimaginable hace tres años», reconoce el dirigente tras las turbulencias que ha vivido desde su llegada al club en diciembre de 2012. «La estabilidad económica que ha alcanzado el club es una realidad, incluso en Segunda», enfatiza.

Ahora, tras el pago del último plazo de la deuda concursal subordinada en estos últimos meses, quedará pendiente una partida cercana al millón de euros de la concursal ordinaria para el cierre del concurso. De esta cifra, unos 700.000 euros corresponden a deuda no reclamada y el resto, al máximo accionista del club, José Fernández. En ese sentido, y como dejó entrever el propio Javier Fernández en la junta de accionistas, la intención del Sporting es comenzar a dar los primeros pasos para cerrar el concurso de acreedores en los tribunales y para ver cómo resuelven estos la situación de los acreedores que no han reclamado para dar por concluido este tormentoso proceso que se inició en junio de 2005, con la histórica denuncia de la empresa de jardinería Coral Golf.

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