«No estoy contento con el punto»

Pablo Pérez pelea un balón con el exoviedista Jon Erice. / J. TABERNERO
Pablo Pérez pelea un balón con el exoviedista Jon Erice. / J. TABERNERO

«Se escaparon dos puntos a balón parado, tenemos que asumir responsabilidades. Me voy con mal sabor de boca», explicó Santos

ANDRÉS MAESE GIJÓN.

Los dos goles que marcó Michael Santos ayer en Albacete sirvieron para que el Sporting sumara un punto a domicilio. Los tantos del uruguayo le dieron la vuelta al marcador para poner al cuadro rojiblanco por delante, pero los locales empataron a falta de diez minutos para el final. «No estoy contento con el punto», espetó el delantero nada más terminar el encuentro.

El uruguayo fue sincero. Sin excusas a la hora de explicar lo sucedido en el Carlos Belmonte. Para empezar afirmó que «no me esperaba estar en el banquillo, pero sabemos que el entrenador hace este tipo de cambios para mejorar al equipo». Su análisis de lo acontecido sobre el terreno de juego comenzó con la explicación de sus dos goles: «Rubén encontró la espalda de los defensas y llegó otro gol de cabeza. En el segundo tanto, me la jugué y tuve fortuna ante el portero para marcar».

Santos bromeó sobre sus características como futbolista y comentó que «puede ser que sea mejor con la cabeza que con los pies». Pero su discurso se torció cuando se le cuestionó por el gol del empate del Albacete. «No somos un equipo maduro en las jugadas a balón parado», aseguró el rojiblanco, que fue más allá: «Cada uno tiene que asumir sus responsabilidades porque estamos en un equipo como el Sporting que quiere ascender».

Bien diferente fue el resumen que ofreció Calavera antes de subirse al autocar rojiblanco para viajar de regreso a Gijón. «El empate es bueno a medias porque el partido se nos puso complicado, pero le dimos la vuelta». El lateral se refirió al gol del empate del Albacete como «una acción en la que nos faltó un poco de suerte».

Antes de abandonar el estadio, el futbolista catalán dejó un mensaje para la afición rojiblanca. «Todos esperamos que el domingo la afición vaya a animar a El Molinón porque nosotros lo vamos a dar todo», comentó a raíz del ambiente que se vivió en el estadio el pasado fin de semana ante el Cádiz.

Uno de los últimos hombres en abandonar el Carlos Belmonte fue Rubén García. El valenciano, al igual que Santos, reconoció que no esperaba ser suplente, «pero hay que ser lo suficientemente maduro para analizar el porqué uno no está en la alineación de inicio».

El rojiblanco explicó que «me voy con un mal sabor de boca porque tuvimos muy cerca los tres puntos, pero no queda otra que seguir». También Rubén se refirió al ambiente del último en Gijón. «El equipo entiende el descontento de la afición, pero por una cosa u otra, no nos ayudan los silbidos», concluyó.

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