La decepción de Santos tras un duelo «en el que apenas creamos ocasiones»

Santos intenta devolver una pared a Jony, presionado por varios rivales. / P. MÉNDEZ
Santos intenta devolver una pared a Jony, presionado por varios rivales. / P. MÉNDEZ

«Conseguimos cortar la sangría fuera de casa, pero tenemos un mal sabor de boca porque esperábamos ganar», señala Diego Mariño

ANDRÉS MAESE GIJÓN.

La jornada había dejado resultados que favorecían al Sporting antes de que los hombres de Rubén Baraja salieran al terreno de juego para enfrentarse al Lorca. La plantilla lo sabía y era consciente de la importancia de sumar los tres puntos ante el colista. «Nos vamos decepcionados de Lorca por el resultado», aseguró Michael Santos.

Al delantero le tocó participar por la banda derecha hasta que Nano Mesa tuvo que ser sustituido por lesión. El uruguayo admitió que «fue un partido raro porque no tuvimos ocasiones. En la primera parte, el penalti y poco más. Nos costó generar peligro».

Santos fue duda hasta última hora. El atacante arrastra molestias en la zona de los adductores. «Llevo tres semanas con dolores, pero cada semana trato de recuperarme para colaborar con mis compañeros», puntualizó el charrua.

Las defensas se impusieron a las delanteras. Pocas jugadas de peligro fabricaron tanto el Lorca como el Sporting para marcar. Un análisis que suscribía el meta Mariño: «No fue uno de nuestros mejores partidos en cuanto ocasiones. El rival se cerró bien y no pudimos aprovechar los acercamientos».

El arquero fue uno de los rojiblancos más sinceros una vez que finalizó el choque. «Estuvimos lentos a la hora de mover el balón y nos vamos con un mal sabor de boca pese a que conseguimos cortar la sangría fuera de casa», destacó el gallego antes de subirse al autocar para regresar a Gijón.

No fueron muchos los futbolistas que ofrecieron su punto de vista sobre lo acontecido sobre el terreno de juego. Rubén García, que sustituyó a Nano Mesa a la media hora del choque recordó sus palabras de hace dos días: «Sabíamos que nos lo iban a poner muy difícil e intentamos darlo todo durante el partido pero no tuvimos fortuna».

Para el valenciano la clave del encuentro estuvo en que «nos costó mucho entrar en el partido y tener una posesión larga. Ellos fueron mejores en las segundas jugadas». Al igual que Diego Mariño, Rubén quiso extraer algo positivo del resultado, ya que «veníamos de perder siempre fuera de casa».

Antes de abandonar el estadio, el extremo volvió a recodar que «como ya dije esta semana me parecía un partido trampa y así lo fue porque en Segunda División todos los rivales son complicados». Ahora la plantilla ya piensa en Osasuna. El cuadro navarro visitará El Molinón el viernes a las 21 horas.

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