La deuda «no estructural» quedará reducida a 3,6 millones en un mes de diciembre histórico

J. B. GIJÓN.

Faltan unos dieciséis días para que el calendario dé paso al mes de diciembre, un tramo simbólico para el Sporting, que pagará el último plazo de la deuda concursal subordinada. Los 6,7 millones de euros que desembolsará el club, con dinero procedente de la gestión corriente, pondrán fin a un calendario de plazos que se inició en 2005, cuando el juez Javier Antón Guijarro declaró al Sporting en concurso de acreedores.

La hoja de ruta del club pasa por dejar reducida en las próximas semanas la deuda «no estructural», como se refiere siempre a ella Javier Fernández, en unos 3,6 millones de euros, un mínimo histórico dentro de la realidad en la que ha vivido el Sporting en los últimos años. Quedarán entonces por pagar otro porcentaje de la ayuda al descenso, el plazo de la recompra de las marcas, del videomarcador y 1,25 millones al Barcelona por la operación de Alberto Botía, además de otras cantidades más pequeñas a distintos acreedores.

Con el ascenso a Primera División en la temporada 2014-2015, de la mano de la generación de los 'guajes', liderada por Abelardo, el club consiguió enderezar una situación financiera crítica, que amenazaba con ahogar al club. Los dos últimos años en la élite, con la entrada en juego del nuevo reparto televisivo (unos 40,8 millones de euros la pasada temporada), y la política de presupuestos y planificaciones conservadoras, han sido decisivas para ello.

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