Sporting

El Sporting toma altura

El Sporting toma altura
Tony

El conjunto gijonés se coloca líder tras su contundente victoria en Almería (1-3)

JOSÉ ÁNGEL GARCÍA

Con una tremenda dosis de suspense, en una faena de pico y pala, de remangue y de fortuna, que también, el Sporting se echó a la boca tres puntos de esos que trufan a algo bueno por las formas. Suma victorias el equipo de Baraja hasta cuando enseña carne y debilidad. Como ayer. Poco brillo y bastante flacidez en el segundo acto, en el que los locales fueron superiores. Pero en lo bueno y en lo malo, sube el Sporting como la espuma. Cinco meses después regresó al ascenso directo

Lucas Alcaraz tendió una emboscada a los rojiblancos, a los que dejó dar todo el palique del mundo a la pelota durante el arranque mientras se ajustaba el chaleco antibalas. Pero, casi sin quererlo, el partido se desbocó madrugador contra su austera libreta. En el tiroteo salió muy malparado el equipo local, recibiendo un balazo a los diez minutos. Escenificando los mayores temores del granadino, Bergantiños y Rubén García armaron una ofensiva en un par de toques que terminó con Santos ante las narices de René. Con poco auxilio y cierto suspense, el uruguayo sumó su decimosexto gol del curso. Unos minutos antes se había encasquillado el valenciano, que pudo descorchar antes. Y Pozo, la tormenta local, había quitado la costra del poste izquierdo de la portería de Mariño.

1 Almería

René; Motta, Trujillo (Verza, m. 72), Morcillo, Estupiñan; Sulayman, Rubén Alcaraz; Lass (Javi Álamo, m. 84), Pozo, Gaspar Panadero; y Soleri (Caballero, m. 46).

3 Sporting

Mariño; Calavera, Álex Pérez, Guitián, Canella (Barba, m. 74); Sergio, Bergantiños; Carmona, Rubén García (Hernán Santana, m. 65), Jony; y Santos (Nano Mesa, m. 37).

GOLES:
0-1: minuto 10, Santos. 0-2: minuto 78, Hernán Santana. 0-3: minuto 86, Jony.
Árbitro:
Díaz de Mera, del Comité de Castilla La Mancha. Amonestó a Rubén Alcaraz, Estupiñan, Pozo, Morcillo, Canella, Santos y Sergio, Álex Pérez Expulsó a un auxiliar del Almería.
Incidencias:
cerca de medio millar de sportinguistas en la grada. 21 grados centígrados al inicio del encuentro, con algo de viento y césped en buen estado. Morcillo y Canella, capitanes.

Con la corriente a favor, el partido seguía más descontrolado de la cuenta. Lejano al protocolo para gestionar el éxito de Rubén Baraja. José Ángel Pozo, energético, embestía con muy mala uva. Siempre manifestó peligro al contacto con el balón, sacando la cadena del que se interponía en su frenético camino. Meritorio fue el curro de Canella frente a un portento como Lass, interesante, pero más chato que el ‘10’ local. Inflamable. Por lo demás, Álex Pérez, sin casco, y Guitián, funcionaban como un buen repelente para los balones aéreos.

Sin tener totalmente la trama bajo control, sin embargo, el Sporting desequilibraba con su afilado contragolpe. Uno, de manual, salió de una estampida de Canella, que oteó el desdoblamiento de Jony a su izquierda. El cangués buscó la sorpresa con un centro rápido a Santos. Sería una de las últimas carreras del ‘7’. El envío era tan generoso como potente. La punta de velocidad del uruguayo no le dio para llegar. Con todo, en los últimos metros se manifestaba una gran diferencia entre uno y otro equipo y el marcador indicaba esa superioridad. Baraja no tardaría en torcer el morro con la lesión de Santos. Arrancó y, cuando se acercaba a la línea de fondo, algún músculo en la parte posterior de su pierna derecha se quebró. Salió maldiciendo. Mala señal. Al ruedo Nano Mesa. Otra guindilla.

El que no encontró el pulso a la tarde, legañoso y desquiciante, era el colegiado Díaz de Mera. Mosqueó a unos y a otros por igual. Antes del receso, Rubén Alcaraz derribó a Rubén García con un par de empujones dentro del área. Suspiros en la hinchada local. Pasó por alto la acción. A otra cosa. El olor a quemado del Almería ya le llegaba entonces a su entrenador, Lucas Alcaraz, que alistó a Pablo Caballero, jugador de culto para el sportinguismo, para el segundo acto. Más centímetros para el fino bisturí en la estrategia del local Alcaraz.

Bajó un par de marchas la tarde con la reanudación. Jony era menos influyente que de costumbre y Motta, tipo duro, buscaba el roce y esposar al zurdo con cualquier fórmula. Madurada la segunda parte de la trama, el Almería se echó al monte y empezó a empotrar al equipo de Baraja a cañonazos. Rudimentario en su ofensiva, el balón por las alturas se convirtió en su ariete para desconchar el muro del Sporting. Morcillo remató un córner por encima de la portería de Mariño. Estuvo cerca de cantar bingo el grupo de Alcaraz, que cargaba con dureza por la izquierda y en las estrategias. Salvo por una acción, tras un córner ejecutado por el otro Alcaraz, en el que el remate a quemarropa de Motta se estrelló en Mariño.

Más Sporting

Echaba humo el Sporting. Baraja completó la ronda de cambios con Hernán Santana, garantizándose una mejor gestión de la pelota para darle un ritmo cansino. Y con Canella, muy fatigado por el trabajo de Lass

Uno de los relevos, por fortuna, brindo un final de partido tranquilo. Fue el canario, al rematar un balón dentro del área. Jony, antes del final del encuentro, redondeó la cuenta tras un envío de Nano Mesa, que prolongó Carmona. El despiste de la zaga local lo aprovechó el cangués.

El Almería anotó el gol del honor en el añadido, tras inventarse el árbitro un penalti de Álex Pérez, en un contacto con Pablo Caballero. El gol de Rubén Alcaraz dejó la racha de imbatibilidad de Mariño en 765 minutos. Al final, tres puntos que sitúan al Sporting colíder junto a Rayo Vallecano y Huesca, éste último con un partido menos.

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