El equipo prepara el partido del sábado con ayuda del Lealtad

Barba, de vuelta al trabajo, presiona a Sergio, que trata de jugar un balón. /  A. GARCÍA
Barba, de vuelta al trabajo, presiona a Sergio, que trata de jugar un balón. / A. GARCÍA

Los rojiblancos disputarán en la primera parte de la sesión de esta tarde un simulacro de encuentro ante los maliayos a puerta cerrada

J. BARRIO GIJÓN.

Borrada la euforia de la primera victoria de la temporada, Paco Herrera fijaba ayer su mirada en el partido del sábado frente al Nástic (Nou Estadi, 18 horas), que cuenta en sus filas con dos futbolistas con denominación de origen de Mareo como Juan Muñiz y Álvaro Bustos. El técnico finalizó ayer la primera jornada, a la que ya se incorporó Jordi Calavera, con buenas noticias.

Barba y Quintero, que se retiraron en el ocaso del partido frente al Lugo, completaron el entrenamiento con normalidad. Con secuelas del encuentro también se encontraban Alberto Lora, con una sobrecarga; Santos, con una contusión nasal, y Scepovic, con un moratón en su ojo izquierdo. El que no participó en el entrenamiento con el grupo fue Nacho Méndez, que se entrenó en el gimnasio, con una afección vírica. El concurso de ninguno de ellos, en cualquier caso, corre peligro para el encuentro de Tarragona.

En la sesión de ayer, como viene siendo habitual, tomaron parte los canteranos Pedro Díaz y Dani Martín, además del debutante Jordi Calavera, último fichaje del equipo, con quien el técnico catalán dialogó durante muchos momentos de la sesión.

Herrera, por otra parte, dirigirá hoy una jornada con una doble sesión preparatoria. Para el entrenamiento vespertino, con su inicio previsto a las 17.30 horas, está establecido un simulacro de partido frente al Lealtad, aunque en principio se disputará a puerta cerrada en las instalaciones de Mareo. Pese a que se le ha dado un carácter informal, como una parte más del entrenamiento, el técnico catalán comenzará a realizar algún ensayo ante el partido frente al Nástic.

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