La estrategia como remedio a la crisis

La plantilla recoge una de las porterías durante el entrenamiento a puerta cerrada en el estadio de El Molinón. / ARNALDO GARCÍA
La plantilla recoge una de las porterías durante el entrenamiento a puerta cerrada en el estadio de El Molinón. / ARNALDO GARCÍA

Rubén Baraja ensayó jugadas a balón parado para vencer mañana al Tenerife en el que será su debut como técnico rojiblanco

ANDRÉS MAESE GIJÓN.

Aterrizó en Gijón en medio del revuelo que suele generarse con la destitución de un técnico. Unas horas después de que el Sporting anunciara la salida de Paco Herrera, Rubén Baraja saltó al campo número dos de Mareo para iniciar una semana con cinco entrenamientos antes de debutar en El Molinón.

En la mañana de ayer, el preparador quiso pisar el césped del estadio por segunda vez desde que se hizo cargo del banquillo. La primera vez lo hizo el pasado martes con zapatos y abrigo para fotografiarse en la que es su nueva casa. Esta vez le tocó calzarse las botas, sacar la carpeta con la estrategia y dirigir su cuarta sesión.

La gran novedad de la misma fue la presencia de Álex Bergantiños. El centrocampista participó en la sesión sin consecuencias después de llevar varios días apartado de los terrenos de juego. El gallego se lesionó ante el Zaragoza y tiene opciones, aunque sean mínimas, de poder estar disponible para enfrentarse al Tenerife.

La idea del nuevo cuerpo técnico, con Rubén Baraja a la cabeza, en esta primera semana es la de transmitir los conceptos básicos de juego que quiere sobre el terreno de juego. La solidez defensiva es una de las preocupaciones del vallisoletano, que ayer no cesó en insistir en las jugadas a balón parado.

Dos delanteros

A la seriedad defensiva, Baraja pretende añadir una parcela ofensiva lo más eficaz posible. Para ello, el técnico alineará a dos delanteros. Santos y Stefan parten con ventaja ante el resto de los arietes, aunque no es descartable que puedan participar Viguera, Castro o Pablo Pérez.

El sistema táctico está asegurado. El cuerpo técnico utilizará, si no hay cambios de última hora, dos líneas de cuatro jugadores, más dos delanteros (4-4-2). La idea es mostrar a un plantel armado atrás, con dos centrocampistas que aporten equilibrio y dos hombres en las bandas que entreguen amplitud y verticalidad al ataque. Por el momento, Baraja no quiere dar vueltas al sistema. El cuerpo técnico entiende que aún es pronto para sus jugadores asimilen todos los conceptos que quieren añadir al grupo, por lo que no se complicará en exceso.

Al margen de lo que pueda suceder en el ensayo de esta mañana en Mareo, resulta evidente que en la lista de convocados, que facilitará 'Pipo' una vez concluya la sesión, aparecerán tres jugadores del filial. Nacho Méndez, Juan Rodríguez y Adri Montoro fueron descartados ayer por el técnico del filial, José Alberto López. Todo hace indicar que estarán entre los elegidos para enfrentarse al cuadro canario. Bien diferente será poder verlos en el primer once confeccionado por Baraja. Una alineación que volverá a estar marcada por el numeroso número de bajas por lesión.

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