«Mi familia y yo no estábamos a gusto en Gijón; quería salir», asegura Lillo

Lillo y Braulio, director deportivo de Osasuna, en la presentación. /  EFE
Lillo y Braulio, director deportivo de Osasuna, en la presentación. / EFE

«El Sporting sabía que me quería ir, pero no me dejaba», señala el lateral en su presentación como jugador de Osasuna

J. BARRIO GIJÓN.

Manuel Castellano, 'Lillo', sorprendió ayer al asegurar durante su presentación como nuevo futbolista de Osasuna que «cuando terminó la temporada con el Sporting ya tenía el pensamiento de salir». El defensa, que se desvinculó del club rojiblanco en el último día del mercado, poco después de la incorporación de Jordi Calavera, explicó que «tanto mi familia como yo no estábamos a gusto allí (en Gijón) y luego el Sporting hizo más movimientos. Tuve la opción de salir a Osasuna y ni me lo pensé».

El lateral se refirió en alguna ocasión más a su intención de abandonar el Sporting al comienzo de este verano, insistiendo en que, pese a su deseo, Miguel Torrecilla le había cerrado la puerta de salida. «El club sabía que yo quería salir, pero no me dejaba», concluyó. Dejó, en ese sentido, la impresión de que su decisión estaba motivada por la crispación que había vivido la pasada temporada, con un desencanto total del sportinguismo con el proyecto que se había creado para la supervivencia en Primera: «Viví una situación complicada. El equipo no andaba bien, descendimos y mi familia y yo no lo pasamos bien. Era una situación complicada y el club sabía desde el principio del verano que me quería marchar».

Más duro en sus palabras fue Babin, que jugará cedido este año en el Maccabi Tel Aviv después de que al Sporting se le agotara la paciencia con el defensa, con el que no cuenta. «Me duele la forma en la que me han tratado. Se me ha faltado al respeto dos veces, con la selección y el expediente. Y luego con la reunión que tuve con el director deportivo», consideró en una entrevista en Radio Marca Asturias.

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