«Me gustaría seguir en el Sporting», reconoce Santos

Michael Santos, ayer, realizando carrera continua. /  ARNALDO GARCÍA
Michael Santos, ayer, realizando carrera continua. / ARNALDO GARCÍA

«El GPS dice que todos corremos, pero el míster quiere que lo hagamos también para la vuelta. Nos pide más trabajo defensivo», admite

JAVIER BARRIO GIJÓN.

Acelerado en el campo, Michael Santos se enfría en la escena pública, donde limita sus reflexiones. Es parco en palabras, pero muy certero en sus mensajes. El uruguayo se manifestó ayer, por ejemplo, como un verso suelto dentro de esa sobada política del partido a partido a la que se adhieren todos los profesionales. No Santos, que asumió la magnitud de la cita del domingo frente al Zaragoza. «El único objetivo no es el partido a partido, sino el ascenso. Nos jugamos mucho este domingo porque estamos en casa y no estamos haciendo buenos encuentros. Hay que ganar como sea», reconoció.

No le dio mucha bola al doblete en Albacete, agitando el encuentro del Carlos Belmonte con dos goles, reducidos por el empate final. «En lo personal estoy contento por ayudar al equipo, pero con el sabor amargo de que nos hayan empatado en el último momento», lamentó de nuevo el '7', el máximo goleador del Sporting con seis goles. «Para un delantero es muy bueno marcar y seguiré por ese camino. Espero hacer muchos más», concedió.

En ese punto hizo autocrítica por los graves errores individuales que están torturando al equipo. «Tenemos que estar concentrados en cada balón parado, en los centros, y tener cada uno la responsabilidad de asumir su responsabilidad», manifestó redundante. En ese mismo punto volvió a martillear otra vez a renglón seguido, solicitando al colectivo más concentración para cortar la sangría.

Fue interpelado a renglón seguido por la advertencia que lanzó Paco Herrera al término del partido en el Carlos Belmonte. «A partir de ahora, el que no trabaje no juega», dijo el técnico. Santos asumió el aviso y consideró que «no sé si alguien se dio por aludido, pero acá el GPS dice que todos corremos». Pero, matizó, «el míster se refiere al tema de la vuelta, de volver hacia atrás». El uruguayo se mostró receptivo en esa tarea: «Nos está pidiendo trabajo defensivo y tenemos que demostrarle que queremos estar en el once y trabajando para el equipo». Y concluyó sobre su rol que «me siento importante y con mucha fe por lo que estoy aportando».

El final de la temporada

Más tarde se le preguntó por su futuro. Su cesión no contempla un traslado definitivo a Gijón, pero existía con Arnau una especie de acuerdo verbal para analizar su caso con el desarrollo del curso. El uruguayo, que trabajó ayer al margen del grupo por una sobrecarga, fue menos tibio que en anteriores ocasiones y reconoció que «me gustaría seguir en el Sporting, pero la decisión no es mía, sino de las negociaciones que se hagan con el Málaga. Pidió, en ese sentido, tiempo, manifestando un deseo: «Esperemos al final del año y espero que subamos».

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