Herrera: «Tengo muy claro que el culpable soy yo»

Paco Herrera, cariacontecido, se dirige a los vesuarios del Miniestadi. / SERGI ROS
Paco Herrera, cariacontecido, se dirige a los vesuarios del Miniestadi. / SERGI ROS

El técnico reconoce que no encuentra soluciones a la crisis del equipo y asume que los rumores de su destitución «van hacia eso»

VÍCTOR M. ROBLEDO GIJÓN.

Sobre el mismo césped del Miniestadi recibió Paco Herrera el primer mensaje de apoyo al término del partido. «Me sabe mal», le dijo Gerard López, el técnico del Barcelona B, cuando ambos se dirigían a los vestuarios. Ya en la sala de prensa, Herrera no esquivó la responsabilidad por la mala imagen ofrecida por el Sporting una jornada más. «El que está fallando soy yo. No doy con la tecla y no encuentro soluciones para que el equipo juegue mejor», aceptó el catalán.

Herrera se mostró especialmente crítico con la imagen ofrecida por el Sporting en la primera mitad, siempre a merced del filial culé. «Han sido los peores primeros 45 minutos de todo el campeonato. No sé por qué ha ocurrido. Todos estábamos concienciados de que hoy era un partido importantísimo para no descolgarnos», resumió el técnico rojiblanco. En la segunda mitad, el Sporting se reenganchó al encuentro con el gol de Álex Pérez, «pero para ganar no puede ser siempre un balón largo». En ese sentido, Herrera insistió en que a su equipo «le falta fútbol en el centro del campo», algo que achacó a las bajas.

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El técnico descargó de toda responsabilidad a sus jugadores. «El responsable de lo que ha pasado, una vez más, soy yo. No es habitual en mis equipos tener tan poco fútbol como el que hemos mostrado», lamentó el preparador catalán, que solo valoró positivamente del duelo en el Miniestadi «la reacción» del Sporting tras el paso por los vestuarios: «Creo que los propios jugadores estaban un poco avergonzados».

Al analizar la preocupante dinámica reciente del Sporting, con solo dos puntos de los últimos dieciocho en juego, Herrera reconoció que «lo que veo no me gusta, y como soy como soy tengo muy claro que el culpable soy yo».

La sombra de la destitución ha rondado la figura del técnico rojiblanco desde la derrota del pasado domingo ante el Zaragoza. La imagen de ayer solo sirve para abrir aún más su propia herida. «Lo que tenga que decidir el club yo tendré que aceptarlo», asumió Paco Herrera, visiblemente dolido por la situación. El entrenador rojiblanco, no obstante, aseguró que «la única manera de dar la vuelta es trabajar para encontrar situaciones». El camino, en su opinión, pasa por «tener un poco más de fútbol». Herrera también puso sobre la mesa las siete bajas con las que contó para el partido de ayer, «pero ni siquiera eso me sirve como excusa para lo que ha sucedido».

Entre las razones manejadas por Herrera para explicar la mala racha está la presión con la que conviven los jugadores. «Hay una necesidad tan imperiosa de estar arriba que a los jugadores los arrastra», explicó el técnico, quien puso el acento también en que «esa tensión que vivimos en El Molinón hace que no desarollemos el juego que proponemos».

Herrera había reconocido en la víspera que los dos últimos partidos le habían dejado buenas sensaciones pese a los resultados. «Parecía que enlazábamos cosas y veía cosas donde agarrarnos», explicó. Respecto a su destitución, el técnico no ocultó que «los rumores de toda la semana van hacia eso»: «A partir de ahora es muy posible que siempre tenga esa sensación de jugarme el puesto».

Por último, preguntado por los motivos que podría esgrimir ante un sportinguista para que mantenga la confianza en el equipo, Herrera recordó que «hemos estado seis o siete jornadas entre los tres primeros. No se puede desmoronar todo así». «Sí tengo muy claro que este equipo, con Paco Herrera o sin Paco Herrera, al final estará arriba», concluyó el técnico rojiblanco.

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