Herrera mete una marcha más a los suyos en una exigente sesión

Rubén García trabajó en solitario en Mareo. / ARNALDO GARCÍA

Rubén García se reincorporará hoy parcialmente al trabajo con el grupo tras descartarse que sufra una rotura fibrilar

VÍCTOR M. ROBLEDO GIJÓN.

«¡Hay que apretar, aguantar el contacto!». El sol golpeó con rabia contra la Escuela de Fútbol Mareo en la mañana de ayer, pero no aletargó a Paco Herrera ni a sus jugadores, que completaron una exigente sesión con la vista puesta en el partido del domingo en Pamplona ante Osasuna. El técnico tiró de garganta en varias fases del entrenamiento para corregir al grupo en algunos aspectos del juego, con especial hincapié en la finalización de las jugadas. «Hay que acabarlas, las contras no pueden convertirse en un riesgo», advirtió.

La plantilla rojiblanca saltó al campo número 2 pasadas las once horas, después de completar la primera parte de la jornada en el gimnasio. Ya en el césped, el balón centró todo el protagonismo en detrimento del trabajo físico. Tras algunos ejercicios de posesiones y ataques tres contra tres en espacios reducidos, el técnico dividió al grupo en cuatro equipos para simultanear dos partidillos, uno con porteros y otro con cuatro porterías de un metro de ancho. Los futbolistas respondieron a la exigencia de Paco Herrera con varias acciones que despertaron los elogios del entrenador y su cuerpo técnico.

Una de las anécdotas de la jornada la protagonizó Calavera, tras errar una clara ocasión de gol en uno de los partidos. El lateral catalán no se escapó de los comentarios jocosos de sus compañeros ni de su entrenador. «Dedícate a defender, Jordi... ¡La hostia!», bromeó el técnico catalán con su jugador.

Pablo Pérez, con un aparatoso vendaje en su muslo derecho, trabajó al margen del grupo en algunos ejercicios, aunque finalizó la sesión sin problemas. Los únicos ausentes fueron Alberto Lora y Rubén García, que trabajaron con los fisioterapeutas para recuperarse de sus respectivas dolencias. El madrileño no se dejó ver por el verde y su participación en Pamplona ya está descartada. Los servicios médicos son más optimistas en el caso del valenciano. La resonancia magnética a la que fue sometido ayer descarta una rotura fibrilar y la previsión es que hoy mismo se reincorpore de forma parcial al trabajo con el grupo. Rubén García saltó al césped a última hora de la mañana y realizó algunas series de velocidad y ejercicios con balón en el campo número 1 bajo la supervisión del fisioterapeuta César Castaño.

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