Canal Sporting
A finales de los años veinte, el fútbol pide más. Después de casi treinta años de vida, en España se ha consolidado una estructura deportiva, económica y social alrededor del fútbol que exige más partidos y más goles, pero sobre todo más organización. Ya están formados los primeros grandes clubes del país, los espectadores acuden en gran cantidad a los estadios, hay una federación nacional y todas las regiones cuentan con su federación particular y se hace evidente que un único torneo nacional, a base de eliminatorias, no es suficiente para satisfacer la demanda de emociones futbolísticas.
La oferta que se propone es crear un torneo anual no eliminatorio entre varios clubes en el que gane el equipo más regular, como desde hacía dos décadas se estaba disputando en Inglaterra. Se asegura así un número determinado de encuentros al año, independientemente de victorias o derrotas. El diseño del nuevo campeonato está decidido, pero ahora hace falta saber quiénes son los equipos que van a participar en él. La decisión final no benefició al Sporting.
Los inicios en Segunda
Se crean dos grupos, la Primera y la Segunda División, y el primero de ellos estará formado por todos los equipos que habían disputado una final del Campeonato de España hasta el momento. La semifinal contra el Barcelona y sobre todo el partido del Metropolitano vuelven a llorarse en Gijón. Así, el grupo de los privilegiados del fútbol español queda formado por los siguientes equipos: Athletic de Bilbao, Real Madrid, Barcelona, Atlético de Madrid, Europa de Barcelona, Español, Real Unión de Irún, Arenas de Guecho y Real Sociedad. Queda una plaza libre, que ocupará el equipo que resulte vencedor en un torneo eliminatorio disputado entre diez equipos. El Sporting se mide en la primera ronda con el Celta, que vence a los gijoneses por 3-2. El Oviedo cae en la segunda ronda. La final se la disputan Racing y Sevilla, logrando el primero el ascenso a la división de honor. El Sporting tendrá que jugar en Segunda, y sus rivales serán Oviedo, Valencia, Celta, Deportivo, Sevilla, Betis, Iberia de Zaragoza,Alavés y Racing de Madrid.
Estamos en 1929 y todos los esfuerzos del Sporting en los años posteriores tendrán como objetivo el ascenso a Primera División. El debut en la Liga se produce el 17 de febrero ante el Betis en El Molinón, con victoria local por 6 a 2. Una alineación habitual de esta primera temporada la formaban Campanal, Arcadio, Adolfo, Castro, Luis El Canario, Armando Quirós, Cuesta, Chus, Tronchín, Pin y Nani. El Sporting finaliza el año en cuarto puesto, a tres puntos del líder, el Sevilla, y dos por encima del Oviedo. A pesar de la marcha de muchos jugadores en años anteriores (Herrera al Atlético de Madrid) el equipo mantiene un bloque de calidad, con jugadores procedentes de la cantera y algún que otro fichaje. Prueba de la ambición de la directiva por colocar al club entre los mejores es el fichaje del entrenador inglés Randolph Galloway, ex jugador del Tottenham Hotspurs, que llegó a Gijón en noviembre de 1929 dispuesto a inculcar en los jugadores su «método inglés». En la temporada 1929-30 el Sporting está a punto de lograr el ascenso: termina segundo a un solo punto del Alavés. Una derrota contra el Oviedo en El Molinón por 1 a 3, en uno de los partidos que más interés despertó en Asturias en la época, supuso el final de las aspiraciones rojiblancas por ascender a Primera.
Gastos, deudas y GAS
La ilusión de los aficionados seguía siendo enorme. En la década de los treinta, sin embargo, el Sporting no pudo corresponder a las ansias de su afición.Se suceden las temporadas de resultados discretos (cuarto puesto en 1930-31, tercero en 1931-32, sexto en 1932-33 y 1933-34), grandes jugadores abandonan el club a cambio de importantes sueldos (Herrerita, la gran promesa rojiblanca, se va al Oviedo, junto con Pena, donde recibirá 750 pesetas mensuales) y, lo que es peor, la situación económica del club se agrava por momentos. Además de una mala gestión, la mala suerte se ceba con el Sporting cuando, en diciembre de 1931, se quema la tribuna construida con motivo del partido España-Italia de 1928, lo que supuso unas pérdidas de 80.000 pesetas. Mientras que en 1933 el Oviedo sube a Primera División y vence al Sporting en el Campeonato de Asturias por un contundente 2 a 8 en 1934, el equipo gijonés acumula una deuda de 26.000 pesetas y pasa a ser administrado por una gestora. El Grupo Auxiliar del Sporting (el GAS) intenta poner orden en las cuentas de un equipo ahogado económicamente y estancado en lo deportivo: se decide subir la cuota para los socios, se buscan ayudas entre comerciales e industriales gijoneses y el 12 de noviembre de 1933 se juega por primera vez en El Molinón un partido declarado «Día del club» (almenos la victoria entonces fue para el Sporting, que venció 3 a 2 al Osasuna). El propio campo de El Molinón corre peligro ante los embargos que pesaban sobre el club, de manera que el Ayuntamiento toma la decisión en 1935 de asumir su propiedad para mantenerlo a salvo.
El Oviedo de Lángara y Herrerita triunfaba en Primera y el Sporting ni siquiera se acercaba a los puestos altos de Segunda; en la Copa, además, todo eran decepciones. Manolo Meana, Francisco Pagaza, Jack Greenwell o Carlos Platko se suceden en el banquillo sportinguista sin éxito. En la temporada 1934-35 la Segunda División se reorganiza en tres grupos de ocho clubes cada uno, con una fase final a la que accedían los dos primeros de grupo, entre los que no se encuentra el Sporting. Tampoco se llega a la fase final en la temporada siguiente, la 1935-36, pero al final de esta, estalla la guerra civil. Sus trágicas consecuencias también se hicieron notar en el Sporting: Abelardo y Amadeo Meana, que habían debutado en el equipo de la mano de Jack Greenwell, mueren en el frente; Tinín marcha al exilio. Todas las competiciones nacionales quedan suspendidas, muchos estadios sufren destrozos y en los equipos se producen profundas reestructuraciones de jugadores y directivos.
El ascenso se acerca
Tras la guerra, el régimen de Franco ordena la desaparición de todos los nombres extranjeros, entre ellos el Sporting. El club se denominará a partir de ahora Real Gijón, pero durante los treinta años que se mantuvo esta denominación nadie en la ciudad renunció al nombre original. Podía aceptarse el término balompié, llamar a los colores del equipo encarnado y blanco, decir saque de esquina en vez de córner o árbitro en vez de referee, pero en el corazón y en las conversaciones de los gijoneses el Sporting seguirá siendosiempre el Sporting.
En 1939 se reanuda la competición con el equipo en Segunda y una plantilla formada por Héctor, Emilio, Cuervo, Samina, Rubiera, Andrés, Luisín, Cabal, Calleja, Ario, Vigil, Álvaro, Pipi, Cholo, Acebal, Rubio, Agustín, Félix, Pin, Melquíades y Morís. La directiva del Sporting fue la única en toda Asturias que resultó destituida tras la guerra. Así, en 1940, se hace cargo del club Secundino Felgueroso.
La guerra no había hecho desaparecer la deuda del Sporting, que se ve obligado a vender su opción de compra de El Molinón para aliviar su situación económica. En las dos primeras temporadas después de la guerra (la 1939-40 y la 1940-41), el Sporting no logra alcanzar la fase final de ascenso, al quedar en tercer puesto en su grupo (sólo se clasificaban los campeones). Sin embargo, se empieza a formar un bloque sólido con nuevas incorporaciones, como Tamayo, Sión o Jesús Barrio, que verá la meta del ascenso cada vez más cerca. En la temporada 1941- 42, tras su paso por el Madrid, Cholo Dindurra se incorpora definitivamente al Sporting. Amado y odiado a partes iguales, imparable en sus acciones ofensivas, pero acusado desde la grada de vaguear demasiado a menudo buscando la sombra, Cholo Dindurra es una figura simbólica del Sporting de los años cuarenta.
Entrenado por José Mari Peña, el Sporting de esta temporada logra por fin llegar a la fase final de Segunda, en la que le esperan Betis, Zaragoza, Murcia, Sabadell y Salamanca. Tras diez partidos, el equipo gijonés termina en quinto lugar, a un solo punto de la plaza de promoción.
Al año siguiente el Sporting sube un peldaño más: campeón de su grupo, se mete en la fase final con Sabadell, Real Sociedad, Valladolid, Celta y Jerez, en la que termina en cuarto puesto, lo que le permite disputar la promoción. Elrival es el Español y la eliminatoria se disputará a partido único en el Metropolitano de Madrid. Otra vez el Metropolitano y otra vez la mala suerte. El 18 de abril de 1943, el Sporting alineó a Leicea, Ceballos, Sión, Tamayo, Liz, Calleja, Cervigón, Díaz, Paladini, Chipía y Bachiller. Mediado el encuentro, el portero sportinguista, Leicea, sufre una lesión; en la época no estaba permitido el cambio de portero, por lo que Tamayo debe ocupar su puesto. Aun jugando con diez y sin portero, el Sporting logra marcar un gol (obra de Paladini), pero no fue suficiente para contrarrestar los dos del equipo barcelonés.
El Sporting vuelve a Gijón desilusionado y en la Copa resulta eliminado por el Oviedo. El golpe de la promoción había sido duro, pero había equipo para mantener la ilusión. Además, después de años de penurias económicas, el club tiene una situación más saneada, lo que le permite fichar a varios jugadores y realizar mejoras en el estadio. El ascenso está cerca.
Un Sporting campeón
Bajo la presidencia de Secundino Felgueroso, se contrata como entrenador a Amadeo Sánchez, que había sido guardameta del club. La temporada 1943-44 roza la perfección. Tras una nueva reestructuración de la Segunda División, el Sporting queda encuadrado en el Grupo I junto con otros trece equipos. Gana 16 de los 26 partidos y le saca cinco puntos al segundo clasificado. El ascenso, como campeón, se logra a falta de una jornada en Jerez, donde se produjo un empate a uno. Ya ascendido, terminó el Sporting la temporada en El Molinón venciendo por 1 a 0 al Betis. Casi cuarenta años después de su fundación, el Sporting alcanzaba la máxima categoría delfútbol nacional. Las deudas, la marcha de jugadores, los éxitos del Oviedo, una promoción perdida, arbitrajes de escándalo, una guerra y una posguerra... mucho se había sufrido en Gijón con el Sporting durante los últimos años, por lo que el ascenso se vivió en la ciudad con una expresión de júbilo y alegría sin precedentes. Los jugadores recorrieron las calles de Gijón a bordo de un autocar descubierto, aclamados por miles de gijoneses. La plantilla del Sporting estaba formada por Lerín, Sión, Ceballos, Marculeta, Victorero, Tamayo, Calleja, Cervigón, Luisín, Vitín, Gutiérrez, Paladini, Mijares, Benigno, Armandín, Chipía, Cholo Dindurra, Gundemaro, Sarrión, Adolfo y Liz.

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