El Valladolid retira nueve mil entradas ante el desembarco de la Mareona rojiblanca

El Valladolid retira nueve mil entradas ante el desembarco de la Mareona rojiblanca
Aficionados del Sporting, durante un encuentro ante el Valladolid celebrado en el estadio Jose Zorrilla. / GABRIEL VILLAMIL

Más de setenta peñas ultiman sus desplazamientos al José Zorilla, un estadio de recuerdo agridulce para el sportinguismo

VÍCTOR M. ROBLEDOGIJÓN.

El 13 de abril de 1982, más de diez mil sportinguistas cruzaron Pajares en autocares y coches particulares para apoyar al equipo de Novoa en su segunda final de Copa del Rey consecutiva, disputada en el recién estrenado estadio José Zorilla de Valladolid. El término 'Mareona' aún no formaba parte del imaginario popular de Gijón, aunque comenzó a coger forma a base de jornadas como aquella. Desde entonces, prácticamente todos los desplazamientos del Sporting a la ciudad pucelana han estado acompañados por miles de aficionados rojiblancos, aunque tal vez algo menos de los que podrían ser, ya que el Valladolid ha renunciado a poner a la venta nueve mil localidades por motivos de seguridad.

Las tres mil cien entradas enviadas por el Valladolid a Gijón se agotaron en cuestión de días. El Sporting decidió reservar 250 para sus compromisos y repartir el resto a partes iguales entre las asociaciones de peñas y los abonados. Los aficionados más previsores hicieron cola en los aledaños de El Molinón la noche del viernes, doce horas antes de que las taquillas abrieran. Quienes no hayan adquirido a lo largo de la semana sus entradas encontrarán dificultades para hacerlo en los próximos días.

El Reglamento para la Venta Anticipada de Entradas en los estadios de fútbol exige que las aficiones estén completamente separadas en las gradas. El Valladolid cuenta con 1.960 asientos reservados para los seguidores visitantes y ha conseguido ampliar ese número habilitando algunos de los espacios aledaños, previa autorización del coordinador de Seguridad.

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Fuentes del Real Valladolid apuntaron ayer EL COMERCIO que «el día del partido no se pondrán a la venta entradas en determinadas zonas». Esta misma mañana, los responsables de seguridad se reunirán para decidir qué espacios se ponen a la venta y cuáles no. En principio, el domingo habrá simples restricciones para los aficionados que quieran hacerse con una localidad, pero las taquillas permanecerán abiertas.

En todo caso, la demanda de localidades desde Gijón parece haber quedado cubierta. El papel disponible para abonados del Sporting se agotó en las oficinas de El Molinón el pasado miércoles. Las peñas, por su parte, recibieron sus paquetes de entradas en función de sus propias peticiones.

La afición rojiblanca se ha volcado para estar presente en un partido que se presenta como clave en las aspiraciones de ascenso de los de Rubén Baraja. Por parte de Unipes se desplazarán hasta 33 peñas. La Federación de Peñas, por su parte, maneja una lista superior a cuarenta. A esa cifra hay que añadir los miles de seguidores que se desplacen a título particular. Las plazas hoteleras están prácticamente agotadas desde el momento en que se sorteó el calendario. Las aún disponibles tiene precios prohibitivos.

Parada obligada

El José Zorilla se ha convertido en los últimos años en un punto de paso obligado para la Mareona siempre que el Sporting y el Valladolid coinciden en la misma categoría. Algunos de sus enfrentamientos recientes han sido decisivos. En 2009, la victoria por 1-2 de los de Preciado les permitió llegar a la última jornada de Liga dependiendo de sí mismos para salvar la categoría. En 2015, el Sporting de Abelardo perdió en Pucela su único partido lejos de El Molinón en todo el curso. Pese a los diques, La Mareona no fallará el domingo en una cita que se antoja trascendental.

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