Mariño: «Nos llamó la atención la celebración final del Real Oviedo»

«Fue una pena conseguir un solo punto, porque los tres estaban cerca, pero es bueno porque seguimos invictos», sostiene el guardameta

J. BARRIO GIJÓN.

No fue tan amargo el despertar del Sporting, que regresó ayer al trabajo y puso en su justa medida el punto conseguido ante el Oviedo el día anterior. «Fue una pena conseguir un solo punto, porque los tres estaban cerca, pero fríamente el punto es bueno porque lo conseguimos ante un rival directo, en un partido diferente y que nos hace seguir invictos y mantenernos en lo más alto», reflexionó Diego Mariño, quien, por otra parte, vio rota su imbatibilidad con el gol azul: «Fue una pena y duele más porque el tanto llegó en los últimos instantes, pero algún día tenía que ser».

También se reconoció sorprendido el portero gallego con la celebración final del Oviedo, eufórico con el empate en El Molinón. «Nos llamó la atención; hasta parecía que se habían llevado el partido y al final es un punto para cada equipo», razonó Mariño, que volvió a insistir en que «parece que hemos perdido y no es así. Hemos sumado».

Varias preguntas después, el guardameta buscó respuestas al bajón que experimentó el equipo en la segunda mitad. «Creo que nos pasó factura el esfuerzo de la primera parte, porque corrimos mucho con y sin balón y apretamos sus salidas, y en la segunda hicimos grandes esfuerzos», consideró. También compartió el análisis que había efectuado Paco Herrera: «Nos faltó frescura con el balón en momentos en los que nos lo quitábamos rápido de encima y lo perdíamos. Teníamos que haber dado más pases entre nosotros para enfriar la situación».

Sobre el ambiente, el portero del Sporting reconoció que nunca había participado en un encuentro de esta envergadura. «Es el partido de más tensión y rivalidad que he vivido en mi carrera», subrayó. «Es el partido soñado; increíble, precioso de jugar e inolvidable», insistió.

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