Sporting | Mariño: «Esta situación no la podemos dejar escapar»

Mariñio, antes de sacar una falta en Almería. / TONY
Mariñio, antes de sacar una falta en Almería. / TONY

«El equipo ha aprendido a sufrir y a pasarlo mal cuando toca, en eso hemos mejorado mucho», argumenta Bergantiños

I. Á. GIJÓN.

Alegría aderezada de cautela. Con esa mezcla de sensaciones dejó ayer la plantilla del Sporting Almería, donde encadenó su sexta victoria para situarse al frente de la tabla. «Llevamos mucho tiempo esperando esta situación y no la podemos dejar escapar», expresó Diego Mariño, «contentísimo» por el buen momento en el que está inmerso el conjunto rojiblanco después de muchos meses «remando» para llegar a él.

Superada la rabia por haber tenido que recoger el balón del interior de su portería 765 minutos después, acentuada al hacerlo cuando el partido estaba a punto de expirar, la mesura afloró en el cancerbero vigués a la hora de evaluar la posición de privilegio desde la que afrontará el Sporting la próxima jornada. «Ni quería decir nada en noviembre, cuando estábamos hundidos, ni lo quiere decir ahora», señaló el gallego, en sintonía con Álex Pérez.

«El equipo está haciendo las cosas muy bien, pero tenemos que seguir. No vale de nada relajarnos. ¿De qué sirve estar líder hoy si no estás en junio?», valoró el madrileño, «personalmente jodido por lo que ha pasado en la última jugada del partido». «No tengo sensación de tocarlo, creo que no tiene ni posibilidad de disputar ese balón. Solo intento proteger a Mariño», explicó sobre el postrero penalti señalado al Sporting el central, protagonista de otras acciones en el área reclamadas por el Almería. «En una me ha dado de refilón en la mano. Ha sido una jugada muy rápida y no me ha dado tiempo a quitarla», argumentó el exzaguero del Valladolid, que disputó su primer partido sin casco tras la lesión craneal sufrida contra el Sevilla Atlético.

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«Tenía ganas de quitármelo porque es un poco incómodo. Voy cogiendo buenas sensaciones y prácticamente no me duele, que es lo importante», confesó el central, que indicó que los jugadores rojiblancos «sabíamos que una racha como esta tenía que llegar». «Nosotros siempre hemos transmitido este mensaje de que el Sporting tiene que aspirar a todo y a base de trabajo e insistencia ha llegado», indicó Calavera, que apostilló que «ahora toca disfrutar un poquito y luego otra vez a la carga». «Ha habido euforia cuando entramos en el vestuario, pero estamos con los pies en el suelo porque esto da muchas vueltas», indicó Bergantiños, que valoró la capacidad para salir indemne cuando el rival les puso contra las cuerdas.

«Este equipo ha aprendido a sufrir, a pasarlo mal cuando toca. En eso hemos mejorado mucho», explicó el pivote coruñés, satisfecho por estar «en el pelotón de arriba». «Es una maratón de 42 partidos y hay que llegar al final en buena posición», apostilló el gallego.

Jony, que reconoció no sentirse cómodo ayer y fue capaz de transformar «la típica mala tarde» en un duelo saldado con el balance de un gol y una asistencia, encara con ambición el tramo definitivo del campeonato. «Quedan nueve finales, estamos en un buen momento y vamos a aprovecharlo. Que se llene El Molinón el domingo que vamos a intentar aprovecharlo», expresó el cangués, que en el tramo final de partido compartió carril con Barba. El italiano fue empleado como lateral, como en alguna ocasión previa en su país, y está cada vez más adaptado a una ciudad en la que sus añoranzas no van vinculadas a lo deportivo. «Esperemos que salga pronto el sol», deseó. Al menos esta semana, el horizonte futbolístico gijonés lucirá más radiante.

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