El Molinón rompe su techo

Cola de aficionados en las taquillas de El Molinón.
Cola de aficionados en las taquillas de El Molinón. / PALOMA UCHA

El club confirma que ya tiene 24.307 abonados, la mayor cifra de socios de toda su historia

J. BARRIO GIJÓN.

Avanzada la tarde, el Sporting comunicó que había alcanzado una nueva cumbre y que había escrito otro capítulo en su dilatada historia. Tan solo diez abonados le separaban hace unos días del registro del año pasado, que marcaba el récord histórico del club (24.300 abonados), pero las últimas horas confirmaron el estirón final, abriendo la puerta a un nuevo y desconocido horizonte.

El Sporting rompió su techo histórico de abonados este martes y estableció un nuevo récord, superando los números de la pasada temporada y alcanzando los 24.307 socios. La cifra marca un nuevo hito en la historia del club, que nunca antes había tenido tantos abonados, ni en Primera División, ni mucho menos en Segunda. Pero esta temporada, en un escenario menos atractivo que la élite del fútbol nacional, ha superado todas las previsiones que se habían creado. El club, en ese sentido, mantiene abierto el periodo de captación de nuevos abonados hasta el próximo 30 de septiembre.

Todavía quedan más de dos semanas para alcanzar ese umbral y ver la cifra con la que el Sporting concluye la campaña de captación de nuevos abonados, que todavía se espera que crezca. A partir de ahí se estudiará si, con ese volumen de abonados, se realiza la campaña de Navidad, donde tradicionalmente se registra otro estirón, sobre todo si el equipo marcha bien en la temporada. Dependerá de la evolución de las próximas semanas, pero, si se abre, será para un cupo muy pequeño. Teniendo en cuenta los distintos compromisos comerciales y las entradas que se reservan para la afición visitante, el Sporting tiene capacidad para hacer como mucho unos 25.000 abonados, con una capacidad máxima de unos 29.000 aficionados.

En Mareo se analizan las causas de ese brutal reseteo que ha realizado el sportinguismo, tras una temporada en la que el equipo descendió, y se apunta fundamentalmente a la congelación de los precios y, sobre todo, a los fichajes de Miguel Torrecilla y Paco Herrera, dos profesionales muy respetados en el fútbol español y que ya llevaron al Celta a un salto de calidad y categoría.

A finales de los setenta

A finales de los años setenta, cuando se trasladó a Gijón la mayor parte de la estructura y el personal de Ensidesa que había en Langreo, empresa de la que era director Juan Fernández-Nespral, vicepresidente del Sporting, hubo una crecida histórica, quedando el club cerca de los 23.000 abonados. También se trasladó en aquel momento a la ciudad la fábrica de Mieres, por lo que había una coyuntura social y económica muy especial. Pero el año pasado supuso el despegue definitivo en esa parcela, con el aliciente de Abelardo como piloto del proyecto, aunque esta temporada, en Segunda División, se han superado todas las previsiones que se tenían.

Fotos

Vídeos