Un mural a los pioneros del Templo

Los asistentes al acto destapan el mural colocado en el interior de la Tribunona de El Molinón.
Los asistentes al acto destapan el mural colocado en el interior de la Tribunona de El Molinón. / CITOULA

El Sporting homenajea en las entrañas de la Tribunona a sus 125 primeros socios | La iniciativa de la comisión social del club ve la luz al cumplirse el centenario de la primera gran reforma realizada en El Molinón

VÍCTOR M. ROBLEDO GIJÓN.

Los primos Senén y Agustín Villaverde repasaban ayer una de las paredes interiores de la Tribunona de El Molinón con la familiaridad del que observa un árbol genealógico. «El bueno era nuestro tío Fernando», confesaba uno de ellos en presencia de Quini, Redondo y Javier Martínez mientras el consejero Fernando Losada atendía a los medios. El Sporting inauguró ayer en las entrañas del estadio un enorme mural con los nombres de los 125 primeros socios que tenía la entidad en 1916, un listado que se había perdido durante la Guerra Civil y que se recupera ahora de entre los archivos de la Federación Cantábrica.

El apellido Villaverde puede leerse hasta seis veces. Fernando, que era el capitán y la gran estrella del equipo, tenía el carnet número 1. Su hermano Senén, abuelo de los dos primos y también jugador, conservaba en su cartera el número 2. También aparecen Saturnino, Francisco y Sergio. Todos ellos ocuparon cargos deportivos o directivos en el Sporting de los años diez y veinte del siglo pasado. La historia del club habría sido muy distinta sin esta saga de precursores.

Reconstruir la historia del Sporting y dar lustre al trabajo de personas como los Villaverde se ha convertido en un nuevo objetivo para la entidad, que trata de canalizar nuevos proyectos a través de su comisión social. Fernando Losada reconocía que este nuevo mural se presenta como «un homenaje» a la afición rojiblanca en el centenario de la primera gran reforma sufrida por El Molinón, allá por 1917. «Para nosotros es un agradecimiento por el compromiso que tienen con el club aun estando en Segunda División», explicó el consejero.

El censo ha sido obtenido del archivo de la Federación Cantábrica de FútbolEn el listado pueden leerse nombres de futbolistas, políticos y empresarios de Gijon

Además de futbolistas y directivos, en el listado de socios recién presentado se pueden leer nombres que con los años acabarían adquiriendo una enorme notoriedad en Gijón, ya desde la política o desde su faceta empresarial. Pese a sus escasos once años de historia, el Sporting se había convertido en un elemento importante de la vida social de la ciudad.

«Como club fundado en 1905 deberíamos tener una relación de socios de esos años, pero las vicisitudes de la historia y la Guerra Civil han hecho que no tengamos constancia de ello», lamentó Fernando Losada para explicar por qué se había decidido realizar el mural a partir del listado de la Federación Cantábrica y no de uno anterior.

El consejero aprovechó el acto para agradecer a la afición el enorme apoyo que está mostrando hacia el equipo pese al varapalo del descenso. A poco más de veinte metros del lugar donde se desarrolló el acto, un importante grupo de seguidores hacía cola en las oficinas del estadio para sacar su abono de cara a la nueva temporada.

«Estamos muy contentos. No hay más que palabras de agradecimiento hacia la familia sportinguista. Esperamos no decepcionar en la gestión del club y en los fichajes que se hagan para intentar cumplir el objetivo de este año, que no puede ser otro que el ascenso», afirmó Losada. El consejero no quiso marcar una cifra de abonados como objetivo, aunque se mostró convencido de que muy pronto se superaría la barrera de los 22.000. Su pronóstico no pudo estar más acertado, ya que ayer por la noche, el club hizo público su dato más actualizado: 22.005 sportinguistas han retirado ya su carnet.

A la presentación del mural acudieron los últimos descendientes de la saga Villaverde, Claudia y el pequeño Senén, bisnietos del primero socio número 2 conocido. También estuvieron presentes los familiares de Ángel Ceínos, socio número 96 del club en 1916. José María, su hijo, explicó que su padre le inculcó la pasión por el Sporting hasta el punto de que llegó a ser taquillero, acomodador y encargado del marcador en El Molinón. «Y así fue tirando la vida», explicó José María entre mil anécdotas mezcladas entre lo que vio él y lo que le contó su padre. Una vida en rojo y blanco que ahora forma parte también de la historia del Sporting.

Fotos

Vídeos