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César Castaño, ayer, en la grada del número 1.
César Castaño, ayer, en la grada del número 1. / AURELIO FLÓREZ

Un campeón del mundo para el Sporting

  • El karateca langreano César Castaño se convierte en el sustituto de Lorenzo del Pozo como rehabilitador del club

«Es una alegría enorme y me hace una ilusión tremenda». César Castaño (Sama de Langreo, 1984) se convirtió ayer en el nuevo rehabilitador del Sporting, ocupando así el enorme vacío dejado hace unas semanas por Lorenzo del Pozo, embarcado en nuevos retos profesionales. «Es una oportunidad única para cualquiera y voy con muchas ganas», reconocía Castaño a EL COMERCIO poco después de que se confirmara la noticia.

La llegada del último fichaje del Sporting, que lleva gestándose varias semanas, viene de la mano de Antonio Maestro, jefe de los servicios médicos del Sporting, quien buscaba un perfil similar al de Lorenzo del Pozo para cubrir la vacante dejada por el popular e incansable fisioterapeuta gijonés. En ese sentido, el nuevo readaptador, de trato afable y cercano, con capacidad para sufrir con los futbolistas cuando la situación lo requiera, encaja en perfecta armonía con este perfil.

Deportista de élite, César Castaño ha sido uno de los karatecas más reputados de los últimos tiempos. En 2006, su mejor año, se proclamó campeón del Mundo de este deporte en categoría absoluta, en kumité, y también de Europa. Sus éxitos, que incluyen distintos títulos nacionales, prosiguieron. En 2008 finalizó tercero a nivel mundial dentro de un campeonato que se desarrolló en Japón, la cuna de este deporte, lo que hizo más meritoria su clasificación.

En 2009 abandonó el tatami y el karategi de competición, aunque desde entonces no ha perdido su vinculación con este arte marcial que ha marcado su vida. Hasta la fecha continuaba dando clases de kárate en su Langreo natal y era además el fisioterapeuta de la selección española. A nivel laboral, César Castaño está integrado desde hace años en Fremap, trabajo que tendrá que compatibilizar a partir de ahora con su labor en el Sporting.

Desafío de Somiedo

El nuevo rehabilitador rojiblanco regresó ayer de Ibiza, donde se encontraba en un curso de kárate, y por la tarde se desplazó hasta Mareo para conocer a los futbolistas y a los trabajadores del club. El lunes se incorpora a su nueva labor. Entre sus pasiones figura una muy reveladora: hoy tenía previsto participar en el Desafío de Somiedo, de 86 kilómetros.