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Al Sporting le entra la fiebre amarilla

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Amorebieta

  • Lillo, Nacho Cases, Isma López, Moi Gómez y Cop se mantienen con cuatro amarillas dentro del segundo equipo más 'tarjeteado' de la Liga

  • Rubi tiene que conciliar el capítulo disciplinario, con cinco jugadores apercibidos, con el poderío del Atlético

Alerta amarilla, gritan las estadísticas disciplinarias del Sporting, que tiene toda una cosecha de tarjetas a sus espaldas. Y no es que el equipo de Rubi sea el paradigma de la agresividad, más allá de algunas acciones puntuales de Fernando Amorebieta, que prueba los límites del reglamento en determinados momentos del partido, pero al Sporting le están penalizando en exceso los árbitros. Tanto que el entrenador de Vilasar de Mar tendrá que guiar a su grupo con pies de plomo en la visita a Gijón del Atlético de Madrid, con gusto encima por el cuerpo a cuerpo.

La batalla de Butarque se cerró con seis amarillas para el bando rojiblanco, demasiado perseguido en este partido por el silbato del catalán Estrada Fernández, lo que disparó el capítulo disciplinario del colectivo hasta las 71 cartulinas amarillas en 22 partidos. Resulta una media de 3,2 por encuentro, situando al Sporting como el segundo equipo más tarjeteado de la categoría tras el Alavés que lidera el argentino Mauricio Pellegrino, con 74 tarjetas en lo que va de temporada.

Rubi tendrá que conciliar esta circunstancia con las decisiones que adopte en la preparación del partido de mañana, que será dirigido por el castellano leonés José Luis González González, porque en la actualidad el número de jugadores advertidos de sanción en la plantilla se eleva a cinco: Lillo, Nacho Cases, Isma López, Moi Gómez y Cop. El croata, precisamente, se llevó una tarjeta de forma extraña en la encharcada banda del campo del Leganés mientras estaba calentando. Menos suerte tuvo Diego Mariño, sancionado con dos encuentros sin fútbol por «hacer aspavientos» ante una decisión de Estrada Fernández, muy meticuloso con el Sporting y que mostró también una cartulina amarilla a Carmona que le obligará a cumplir un partido de sanción desde la grada.

A nivel individual, Fernando Amorebieta se mantiene como líder destacado en este apartado, con 13 tarjetas en 19 partidos disputados con la rojiblanca, camino de su tercer ciclo, aunque parece menos expuesto en las últimas jornadas del campeonato. No fue amonestado en Butarque ni tampoco en el estreno de Rubi en el Benito Villamarín. Lo más curioso es que los más castigados tras él en el campeonato son los delanteros Deyverson (9) y Marko Livaja (9), además de los centrocampistas Roque Mesa (9), Camacho (9) y Raúl García (9).

En apenas un mes, Rubi está tratando de liderar una ambiciosa transformación en el Sporting, desajustado en algunos aspectos del juego, aunque a nivel defensivo comienza a mostrar en cada jornada un mejor comportamiento, que sugiere más orden y un mayor trabajo del colectivo, lo que a la larga puede reducir el fluido caudal de faltas que habitualmente comete el equipo, segundo a nivel estadístico con 359 faltas. Puede que también sea un hecho ligado a los rácanos registros que luce el Sporting en el apartado de la posesión, algo en lo que Rubi asume que su objetivo a medio plazo es «elaborar un poco más». En cualquier caso, el entrenador del Sporting tiene muy claro su planteamiento para mañana. «Tenemos que estar convencidos de que podemos ganarles; voy a hacer un equipo para ello», subrayó ayer el técnico catalán.

De forma paradójica, los registros disciplinarios del Atlético han caído en picado esta temporada, aunque la literatura que deja el legado que ha construido Simeone representa a un equipo corajudo y viril, muy físico y poco contemplativo. Con todo, el número de faltas cometidas este año por el equipo 'colchonero' ha caído, con 276 contabilizadas. En una hipotética clasificación estaría ubicado en el puesto número 17. Algunas críticas hacia la propuesta del actual Atlético, más elaborador y menos directo, apuntan precisamente hacia una pérdida de agresividad en su fútbol, un sello de la casa desde la llegada del argentino.

Otro molde

No apreciaba Rubi, sin embargo, una pérdida de potencial en ese Atlético de 'nuevo' cuño. «No creo que estén mal, pero sí que cada vez nos empezamos a conocer más un poco todos. Tratamos de dificultar a los rivales de mayor entidad los que en teoría somos más pequeños», explicaba el entrenador catalán, quien consideraba que el nuevo traje de Simeone era mucho más versátil que su predecesor: «Tienen el juego elaborado, buscar la espalda a la defensa, por fuera, jugar al contragolpe, el balón parado...». Y concluía que «como dejemos espacios son muy rápidos y verticales y tenemos que ir con mucho cuidado y protegernos».

Más allá de eso, el entrenador rojiblanco aseguró que la salvación podría pasar por obtener una media de cuatro puntos en cada tramo de nueve que se pongan en juego. «Un cuatro de nueve sería la salvación seguro», concluyó Rubi. «Estaríamos hablando de un 40% de los puntos y con eso nos acercaríamos a 22 ó 23 puntos. Si lo sumamos a los 16 que llevamos nos acercaría a cuarenta», reflexionó.

La cuenta se activa en la visita de mañana del Atlético, que llegará a Gijón con un proyecto difícil de catalogar, pero con un nutrido repertorio de jugadores de pedigrí. Tendrá el Sporting, con fiebre amarilla, que extremar el cuidado de los detalles del partido, mantener el espíritu de búsqueda de victoria y no hipotecarse para la semana siguiente.

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