El Comercio
Sporting

sporting

Sporting | Preparados para la gran batalla

fotogalería

Burgui se ata una bufanda rojiblanca a la cabeza, ayer, en El Molinón, como harán hoy cientos de aficionados sportinguistas. / DAMIÁN ARIENZA

  • El triunfo del Leganés ante el Granada obliga al Sporting a ganar hoy su 'final' ante el Dépor

  • Rubi repetirá la alineación que empató ante el Celta para sumar los tres puntos ante el equipo de Pepe Mel

La tensión reina en el ambiente. No hay tiempo para descuidos. Ni en el Sporting ni tampoco en el Deportivo. Unos y otros son conscientes de que el encuentro de este mediodía en El Molinón se ha convertido en algo más que un partido de fútbol. Para el conjunto de Rubi, el choque es una cuestión de vida o muerte. No hay excusas que valgan para que el encuentro no termine con una victoria para los rojiblancos. Los tres puntos que logró ayer el Leganés ante el Granada complican, además, la delicada situación en la que ya se encontraba el Sporting.

Será, pues, una final. El tópico del fútbol pasa a ser una realidad. El Molinón vivirá un enfrentamiento en el que el derrotado acabará con heridas de muerte para afrontar lo que queda de temporada. En ese aspecto, el Deportivo aún tiene una bola extra. La que le concede el partido aplazado por el temporal ante el Betis, que se disputará el próximo miércoles.

Más preocupante sería la situación en la que quedaría el Sporting si los gallegos abandonan Asturias con una victoria. Pero caer en la batalla no entra en los planes ni de Rubi, ni de sus jugadores, ni mucho menos de sus aficionados. Desde el pitido final del encuentro que enfrentó a los rojiblancos ante el Barcelona, solo hay pensamientos positivos dentro del vestuario sportinguista.

A Rubi, tal y como aseguró el propio entrenador, no se le pasa por la cabeza perder. El técnico se aferra a los encuentros que disputó el Sporting ante el Atlético y el Celta en El Molinón. «Lo vivido aquí las dos últimas semanas fue maravilloso», recordó el preparador. El estadio gijonés volvió entonces a rugir, a enseñar sus garras a los rivales, para demostrar que el que quiera puntuar en Gijón tendrá que sudar. Y hoy volverá a hacerlo.

Gameiro fue capaz de darle la vuelta al partido en apenas cinco minutos y Iago Aspas empató la contienda con un gol de falta que se coló bajo la barrera. Pero no todos los finales tienen que ser amargos. A priori, el Deportivo no cuenta en sus filas con jugadores de la talla del francés del Atlético ni del gallego del Celta. De completar un partido con la misma intensidad y juego de los dos últimos, la victoria ante el equipo de Mel estaría más cerca para los sportinguistas.

Gijón, una vez más, no dará la espalda a su equipo. Algunas de las calles de la ciudad han venido luciendo mensajes de apoyo al cuadro rojiblanco durante la semana. La Mareona cree y confía en sus futbolistas y volverá a llenar El Molinón para luchar juntos para que los tres puntos se queden en el estadio gijonés. Las gradas lucirán como nunca para que el rojo y el blanco brillen por encima del azul y blanco de los más de 1.300 seguidores gallegos que acudirán al partido.

Pero el plus que necesitan los futbolistas rojiblancos comenzará antes de que la pelota ruede por el césped. El himno del Sporting, que siempre suena cuando los dos equipos saltan al terreno de juego, será cantado a capela por la grada para intentar acobardar al rival. Cualquier ayuda será bien recibida para que el Sporting salga victorioso de la primera 'final' de la presente campaña.

Los planes de Rubi

El técnico catalán quiere ver a sus jugadores con la misma intensidad de los últimos encuentros en Gijón. Una de las claves estará en la presión sobre el Deportivo. Rubi quiere adelantar las líneas cuando los gallegos intenten sacar el balón jugado. Este movimiento, en teoría, ayudará a que la mayor parte de los primeros minutos se jueguen en el campo deportivista y las ocasiones comiencen a llegar, tal y como sucedió ante el Celta de Vigo.

La única preocupación que tiene el cuerpo técnico de Sporting es la puntería de los hombres ofensivos. Hace una semana, el Sporting llegó a crear ocho ocasiones claras de gol en el primer cuarto de hora, pero el tanto local no llegó hasta la segunda parte, cuando Moi Gómez materializó el penalti cometido sobre Carmona.

Es por ello, que Traoré tendrá que afinar en los lanzamientos a portería. El marfileño será de nuevo la referencia en ataque. Estará servido por los centros al área tanto de Burgui, que participará por la izquierda, como de Carmona y Douglas, que lo harán por la banda derecha. Las internadas del lateral brasileño también ganarán importancia en el enfrentamiento. Ante las jugadas ofensivas que protagonice el defensa, Sergio Álvarez será el encargado de cubrir el hueco en la defensa.

Pero, sin duda, el principal arma que tiene el Sporting es Burgui. El extremo se ha encontrado a sí mismo y desde hace unas semanas muestra su mejor versión. El titular del banquillo gallego, Pepe Mel, ya advirtió que «tenemos que estar muy pendientes de las transiciones de juego que realiza el Sporting». Y es que la velocidad y la profundidad que está ofreciendo el futbolista extremeño pueden decantar la balanza a favor de los rojiblancos.

En cuanto al Deportivo, los gallegos esperan a que Emre y Andone tengan su día. El mediapunta turco y el delantero rumano forman una gran pareja ofensiva capaz de aguar la fiesta de El Molinón. Rubi ya ha avisado tanto a Amorebieta como a Meré, que regresarán al equipo titular, de la peligrosidad del ariete blanquiazul. Mientras estos dos jugadores estén controlados, todo irá bien.

Tanto los equipos como el escenario están preparados para vivir una dura batalla con más de 26.000 espectadores en las gradas. El Sporting no puede fallar. El sueño de la permanencia tiene que seguir vivo.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate