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Sporting

«No podemos perder la esperanza», asegura Sergio

Luisinho se hace con un balón ante la mirada de Sergio, en el suelo, con Carmona y Fajr detrás.
Luisinho se hace con un balón ante la mirada de Sergio, en el suelo, con Carmona y Fajr detrás. / JOAQUÍN PAÑEDA
  • «Hay que ser positivos y pensar que podemos ganar al Valencia. Tenemos que ser más efectivos», avisa Carmona

  • El vestuario rojiblanco no se rinde y confía en conseguir aún la permanencia

Abatidos, destrozados, hundidos... Eran muchos los adjetivos que describían ayer el estado de ánimo en el que se encontraban los jugadores del Sporting después de la derrota ante el Deportivo. En los planes de los rojiblancos no estaba la derrota ante el cuadro gallego. Por eso pocos fueron los futbolistas a los que le quedaron ganas de ofrecer su punto de vista sobre lo ocurrido en el duelo que se disputó ayer en El Molinón.

Pese al duro varapalo que supuso al Sporting perder ante su afición, Sergio Álvarez no dudó en lanzar un mensaje de optimismo para levantar los ánimos: «El equipo no puede perder la esperanza; hay mucha gente detrás de nosotros». Para el centrocampista rojiblanco, el partido se había escapado en una acción aislada del Deportivo. Un saque de esquina que remató Mosquera completamente solo en el segundo palo. «Hicimos un buen partido. Creamos más ocasiones de peligro que el rival, pero ellos supieron aprovechar la oportunidad», explicó el centrocampista avilesino.

Rubi reconoció durante la semana que su mayor preocupación estaba en la falta de puntería de los hombres de ataque, algo que para Sergio volvió a suceder ayer en El Molinón porque, recordó, «no tuvimos acierto de cara a gol». El avilesino no fue el único que abandonó el estadio con la cabeza puesta en las ocasiones desperdiciadas por el equipo. Douglas, que actuó en el lateral derecho, afirmó que «luchamos por lograr un buen resultado. Creamos ocasiones y Lacina (Traoré) pudo marcar en varias jugadas».

El brasileño fue uno de los hombres más sinceros a la hora de dar la cara tras el encuentro. El rojiblanco confíaba en sus compañeros y aseguró que «desde que llegué a Gijón he creído en nuestro trabajo. Cada día es más complicado, pero mientras haya oportunidades hay que darlo todo». La plantilla no quería bajar los brazos porque, de si fuera así, el final de temporada podría ser catastrófico. Pero mientras las matemáticas no digan lo contrario, sostenían los futbolistas, no se dará por perdida la temporada.

Es ahora cuando el apartado psicológico entra en escena en un equipo que cada día tiene la salvación más lejana. «La dificultad aumenta en cada partido que se pierde. La lucha no se puede terminar porque se haya perdido ante el Dépor», sentenció Douglas. Y es que varios jugadores coincidieron en su discurso al finalizar el choque. «Tenemos que seguir con la cabeza alta y pelear por conseguir el objetivo», concluyó el lateral.

Su compañero de fatigas en la banda derecha, Carlos Carmona, quiso pagar página y pensar en el próximo rival. «Hay que ser positivos y pensar que podemos lograr tres puntos en Mestalla», manifestó el mallorquín. «Tenemos que ser más efectivos», dijo el extremo sobre el choque ante el Deportivo. Carmona se lamentó de los errores cometidos en los últimos metros que impidieron que el estadio celebrase, al menos, un gol: «Hemos competido. Si hubiéramos acertado en el área rival estaríamos hablando de otro resultado».

Un equipo distinto

No se vio al equipo que asustó al Atlético y que logró empatar ante el Celta de Aspas en las dos últimas semanas. El cuadro de Rubi dejó hacer al Deportivo hasta el punto de que los visitantes se adelantaran en el marcador después de errar un penalti, pero, según expuso Carmona, «puede que no estuviéramos tan bien, pero tampoco se vio un mal Sporting. Ellos -por el Deportivo- tocaron en su campo y nosotros fuimos capaces de crear más jugadas de peligro».

La decepción por haber perdido no se pudo esconder en los pasillos de El Molinón. «Sabíamos que era un partido clave, pero ya hay que pensar en positivo», dijo el mallorquín. La plantilla afronta, en palabras de Carmona, «la salvación partido a partido». Los mensajes de optimismo llenarán las paredes de Mareo y del vestuario. Ahora más que nunca, el Sporting necesita cambiar el rumbo sin mirar atrás. Queda mucho que ganar y poco que perder. Y la próxima salida no será fácil porque en Mestalla ya han perdido equipos como el Madrid.

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