Sporting
Rubi, con semblante serio, abandona la sala de prensa tras su intervención.
Rubi, con semblante serio, abandona la sala de prensa tras su intervención. / DAMIÁN ARIENZA

«No vamos a bajar los brazos»

  • Preguntado por la actuación arbitral, el técnico catalán afirmó que hubo «tres o cuatro jugadas para analizar»

  • Rubi volvió a lamentar «la falta de efectividad» en ataque del equipo, pese a disponer de ocasiones «muy claras»

La decepción por la derrota contra el Deportivo de La Coruña asomaba en el rostro de Rubi en cada una de sus respuestas en su comparecencia posterior. El técnico catalán explicó que se vio un partido «muy trabado» en la primera mitad, algo que no permitió alcanzar el ritmo de juego que buscaba su equipo. «Cuando estábamos cogiendo un poquito el hilo, siempre pasaba alguna cosa para que se parara, como la lesión de Moi y algunos parones», lamentó.

Para Rubi, el inicio del partido estuvo «muy igualado», algo que se tradujo en el número de ocasiones que manejaron uno y otro equipo: «La primera fue nuestra y la más clara, la suya, con el penalti».

El gol al filo del descanso obligó al Sporting a adelantar sus líneas y correr más riesgos en la segunda mitad, algo que no se tradujo en los resultados que buscaba el entrenador sportinguista: «Hemos estado jugando prácticamente todo el rato en el campo del Dépor, pero no ha habido manera de marcar el gol que nos hubiera dado el empate para ver qué pasaba».

En ese sentido, igual que sucedió en los dos últimos partidos en El Molinón, Rubi puso el acento en la falta de efectividad mostrada por el Sporting como clave a la hora de decantar el partido. «Ha habido alguna ocasión muy clara y hay que meterlas y punto. Dependemos de eso», reconoció el técnico.

El cambio por lesión en el minuto 15 de Moi Gómez obligó a Rubi a modificar sus planes antes de lo que hubiera deseado. Preguntado por si en ese momento manejó la opción de introducir a Carlos Castro en punta de ataque junto a Traoré en lugar de dar entrada a Víctor Rodríguez, el entrenador sportinguista explicó que quiso respetar lo trabajado durante la semana. «Darle un vuelco a todo eso tan pronto no me parecía apropiado», explicó.

Uno de los recursos más utilizados por el equipo gijonés en la recta final del encuentro fueron los balones laterales buscando la cabeza de Traoré o de alguno de los delanteros que acumuló el Sporting en el área rival. «Nos hemos vaciado intentando tener todo el rato la pelota y sacando centros. A veces incluso teníamos que haber sacado más», reconoció.

En cuanto a la actuación de Mateu Lahoz, muy discutida por parte de la grada, Rubi deslizó que hubo «tres o cuatro jugadas para analizar, pero no quiero rearbitrar ni mucho menos, porque esto a veces pasa».

Unos minutos después, en una pregunta posterior, el técnico rojiblanco fue más allá en su explicación y habló abiertamente del córner que supuso el gol de Mosquera. «Lo he visto en televisión. Agarran claramente a Amorebieta en un bloqueo», señaló. En cuanto al penalti a favor del equipo gallego, Rubi explicó que «Vesga toca el balón con la mano porque un rival se le echa encima, no lo hace voluntariamente». No obstante, el preparador rojiblanco matizó que se trataba solamente de una opinión personal: «A lo mejor me confundo y me guío por mis colores».

Un zarpazo en Mestalla

Pese a la derrota, Rubi reconoció la entrega de sus futbolistas y de la afición, de la que destacó que «nos ha seguido apoyando como siempre» a pesar del marcador.

El objetivo del cuerpo técnico de cara a los próximos días es recuperar la moral de sus jugadores. «Dan ganas de ver el vaso medio vacío, pero vamos a buscar otra oportunidad para volver a ponernos a un partido», manifestó.

La primera ocasión será el próximo sábado en Mestalla contra el Valencia, un encuentro que el entrenador espera preparar a fondo a lo largo de la semana. «Debemos creer que podemos dar allí un zarpazo para traer los tres puntos», finalizó Rubi.