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Sporting | Rubi tampoco encuentra el camino

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Rubi, durante el entrenamiento de este lunes. / P. Citoula

  • El técnico, salvo por algún cambio apreciable, no logra mejorar la trayectoria de Abelardo

  • La grieta con la salvación, lejos de reducirse, se ha incrementado hasta los siete puntos tras la victoria del Deportivo

La buena onda que acompañaba a Rubi se extravió el domingo en un partido en el alambre, igual que el de Butarque, anunciado en la cartelera como una final. La estocada del Deportivo elevó a siete la cifra de puntos a recortar a falta de doce encuentros para el final. Aferrado a la sorpresa en el desplazamiento a Mestalla, el técnico catalán encara esta delicadísima fase en el mismo pellejo que se encontraba Abelardo en sus últimos tiempos, aunque con algunas variaciones apreciables en estos ocho partidos.

1. Los números

Los números son los grandes enemigos del técnico catalán, que no ha embellecido especialmente los de Abelardo. Aunque el equipo ha mejorado su fútbol, al menos en algunos partidos como en las visitas del Atlético y del Celta, las victorias y los puntos escasean de forma alarmante y la distancia con el descenso se ha agrandado de cinco puntos, con el ‘Pitu’, a siete. El Sporting ha sumado cinco puntos en los ocho partidos que ha dirigido Rubi, con una victoria conseguida en Leganés y dos puntos obtenidos de sendos empates ante el Betis y el Celta. En una hipotética clasificación de estas ocho últimas jornadas, el Sporting se situaría en los últimos puestos, superando únicamente a Osasuna.

2. Los goles

A riesgo de que resulte una obviedad dentro de una cuestión futbolística, y al igual que sucedía con Abelardo, el principal problema de Rubi se encuentra en los goles. Con el ‘Pitu’ sucedía que el equipo presentaba una factura de goles en contra exageradamente abultada, con muchos problemas para contenerla. Tampoco era entonces el Sporting un equipo rico y abundante en el área rival, aunque sí rentabilizaba de forma bastante apreciable las situaciones ofensivas que generaba de forma contada. Con el catalán sucede lo contrario: hay la sensación de que se defiende de forma decorosa, aunque el dato de goles en contra se haya disparado hasta los 18 con las goleadas del Atlético y el Barcelona, y que el equipo muestra una mayor profundidad ofensiva. Pero carece de gol. Tiene más ocasiones, más claras, aunque no acierta. Quedó de relieve en los tres últimos partidos en Gijón.

3. Los goleadores

Ligado a lo anterior, el cambio en el banquillo ha provocado un movimiento sustancial en ataque. La apuesta de Abelardo siempre fue Cop, el máximo goleador del equipo con 7 goles, hasta que interpretó que este había tenido un distanciamiento con algunos compañeros de vestuario. Rubi se ha decantado por Traoré, incómodo para los defensas, pero con muy poca eficacia. Entre ambos, Castro, con 3 goles en 500 minutos.

4. El planteamiento

Abelardo meneó la plantilla y el dibujo hasta el extremo en su búsqueda de soluciones. Comenzó la temporada jugando con su clásico 4-2-3-1, coqueteó en algún momento con el 4-4-2, sin mucha fortuna, y buscó una reacción de urgencia con el 5-4-1. Rubi quiere perseverar con su propuesta del 4-3-3, con un centro del campo más fuerte desde la llegada del vitoriano Mikel Vesga. La imagen es más sólida y estable, pero el equipo no termina de despegar después de ocho partidos con el entrenador de Vilasar de Mar, al que está penalizando en exceso la falta de pegada que muestra el equipo.

5. Los recuperados

En una situación tan irregular, algunos futbolistas han tenido un comportamiento irregular. La llegada de Rubi ha devuelto la titularidad a Canella, una versión más competitiva de Amorebieta, con otros jugadores como Douglas y Carmona manteniendo el buen tono que ya mostraban con Abelardo. El caso más incontestable de mejoría ha sido el de Burgui, desaparecido en la última fase del ‘Pitu’ y ahora mismo el futbolista más desequilibrante y en forma de la plantilla del Sporting. Víctor Rodríguez, muy alejado de la imagen del inicio de la temporada, se ha empequeñecido de forma notable.

6. Los olvidados

En contraste con lo anterior, futbolistas como Lora, Nacho Cases e Isma López, con una fuerte influencia, han sido relegados a roles muy secundarios. El lateral de Móstoles había sido un fijo para todos los entrenadores hasta este año, desplazado con la llegada de Lillo. Con Abelardo tuvo alguna presencia en el once, pero con Rubi ha desaparecido hasta de las convocatorias. Cases alternó la titularidad con la suplencia con el ‘Pitu’, pero con el desembarco de Vesga ha terminado por caerse. El navarro, mientras, ha pasado a ser un descarte: tras la victoria en Leganés, solo ha jugado media hora en el Camp Nou. Ndi, Afif y Viguera encadenan varias semanas –meses en el caso del camerunés– sin ver su nombre en la lista. Luego hay otros jugadores como Elderson y Babin con un rol secundario claro. Lillo se ha desplazado hacia ese lado.

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