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Nico Rodríguez y Rubi, en el césped de El Molinón.
Nico Rodríguez y Rubi, en el césped de El Molinón. / DAMIÁN ARIENZA

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El Sporting se toma su tiempo

  • El análisis de la situación de Nico Rodríguez, que se encuentra en Portugal para analizar jugadores, pendiente de los próximos resultados

  • El club mantiene su esperanza en que el equipo revierta su situación en este mes

No corren buenos tiempos para el Sporting, que recibió una tremenda sacudida tras la derrota frente al Deportivo que amenaza con hacerle perder el equilibrio. En el club se reconoce una preocupación importante por la situación del equipo, que tiene que recortar siete puntos en los doce partidos finales (lleva sumados 17 puntos de 78), pero por el momento se considera impensable cualquier escenario que pase por el abandono de la esperanza. Los dirigentes mantienen la ilusión puesta en una última reacción, con un margen estimado en una serie de tres o cuatro partidos en este mes de marzo, que marcará el rumbo futuro del Sporting.

Valencia (Mestalla), Granada (El Molinón), Sevilla (Pizjuán) y puede que hasta el Málaga (El Molinón). En clave interna nadie oculta ya que, si se mantiene esta delicada situación tras estos encuentros y la distancia con la permanencia no se recorta, el club tendrá que comenzar a dar pasos para planificar el próximo curso en Segunda, lo que se traduce en el análisis de un nuevo inquilino para la dirección deportiva y de la valoración de la situación del actual entrenador, además de otra serie de cuestiones internas. Pero hasta que no se consuma ese margen, insisten desde el Sporting, no se pondrá sobre la mesa esta situación.

En el punto de mira se sitúa Nico Rodríguez, director deportivo del Sporting, cuya situación profesional está en el epicentro del debate. El técnico, que no presenció en directo el partido del domingo frente al Deportivo, se encuentra de viaje por Portugal para examinar futbolistas y visionar partidos. En el club se manifiesta confianza en su trabajo, aunque Javier Fernández y Fernando Losada no quisieron empeñar su palabra con la continuidad del director deportivo hace unos meses hasta realizar una valoración de los acontecimientos, pese a que todavía tiene otro año más de contrato.

Los dirigentes valoran que el director deportivo ha tenido una evolución como profesional en este año y medio que lleva en Gijón, con una gran devoción mostrada hacia el club, aunque su trayectoria tiene más sombras que luces. Afeada ya por el descenso del filial en el último curso, el capítulo de renovaciones han supuesto un estigma para el aire renovado que presentaba Nico Rodríguez, especialmente la de Jony, que el técnico vinculó, exclusivamente, a diferencias «económicas».

Planificación del verano

Más allá de eso, la planificación del verano, con trece incorporaciones entre futbolistas cedidos y en propiedad, es muy discutible y presenta un futuro difícil de desentrañar. Traoré, la gran apuesta invernal y por el que el club hizo una mayúscula inversión para abonar su sueldo en estos meses de competición, no ha estado a la altura de momento, con un gol en cinco partidos, pero se confía en que eleve su nivel. Y Elderson, por su parte, es casi un desconocido.

En el lado contrario se sitúa Mikel Vesga, quien sí que ha ofrecido un salto de calidad a nivel colectivo e individual, aunque hubo que esperar hasta el tramo final del mercado para obtener su cesión del Athletic después de que ni Abelardo, primero, ni Rubi, después, mostrasen interés en la negociación por Cheick Tioté y sí en un mediocentro de las características del vitoriano.

En relación a la situación de Rubi, con contrato hasta el final del curso y otro año opcional en caso de permanencia, en el club hay una buena opinión del técnico catalán, aunque su continuidad está sujeta en principio a la obtención de la permanencia. Pase lo que pase, este mes de marzo se presenta clave.

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