Sporting

Un domingo a cara de perro

Canella, Douglas, Vesga, Meré, Babin, Carmona y Sergio, en la vuelta al trabajo con el preparador físico Xabi Gil.
Canella, Douglas, Vesga, Meré, Babin, Carmona y Sergio, en la vuelta al trabajo con el preparador físico Xabi Gil. / PAÑEDA
  • El Sporting recibe al Granada en el partido del año y el Leganés hará lo propio con el Málaga, desesperado por su dinámica

Con la mesa en combustión y la partida muy avanzada, los dedos cargados de nervio, los jugadores empiezan a dejar sobre el tapete las cartas que hasta hace un segundo estudiaban con cuidado por un dobladillo. Y desgraciadamente no lleva una buena mano el Sporting, al que tras la jornada dominical le queda como esperanza más cercana y real el Leganés, que mantiene una prudencial distancia de siete puntos con el equipo rojiblanco, incapaz de echarle el aliento por el momento.

La impensable victoria del Deportivo frente al Barcelona ha puesto patas arriba la clasificación en la cúpula de Primera División, pero ha afeado de forma notable la más peligrosas de las batallas que se libran en la categoría. Quedan once partidos -a punto de que se inicie la cuenta atrás- y el equipo de Rubi debe recortar siete puntos con un calendario de rivales muy similar al del equipo de Garitano, que presenta como única alteración un adelanto de dos partidos para el Leganés con respecto a los cruces de los rojiblancos. El sábado, por ejemplo, empató el conjunto 'pepinero' en el Pizjuán, campo que visitará el Sporting después de la próxima jornada. Y así sucesivamente con todos los equipos. Y con Osasuna hundido, la pelea se ha reducido temporalmente a tres equipos.

Pero el ambiente de tensión máxima con el que conviven los últimos clasificados alcanza un punto de clímax el fin de semana. La visita del Granada ha subido de nivel. En este punto del camino, con ambos equipos peleando por situarse a la estela del Leganés, la cita ha adoptado todos los calificativos extremos y está llamada a relanzar a uno y enlodazar críticamente a otro. Porque, por si fuera poco, el Leganés recibe el mismo domingo la visita del Málaga, desesperado porque empieza a notar el calor del fuego. El fin de semana amenaza con definir situaciones.