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Sporting | «Tenemos que dar el último empujón»

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Jorge Guerrero, presidente de la Federación de Peñas Sportinguistas, y Víctor Sánchez, presidente de Unipes, se saludan ayer delante de EL COMERCIO. / PURIFICACIÓN CITOULA

  • EL COMERCIO reúne a los presidentes de la Federación de Peñas y Unipes en una semana crucial

  • «Si no ganamos al Granada esa pequeña esperanza que todos albergamos se va a agotar», avisa Víctor Sánchez

El Sporting es el principal argumento para intentar el deshielo, aunque la relación que manifiestan Jorge Guerrero, presidente de la Federación de Peñas Sportinguistas, y Víctor Sánchez, su homólogo en Unipes, es cordial desde hace tiempo. «Nos vimos en el acto de las insignias de oro y estuvimos hablando durante tres horas», aclara el segundo con una sonrisa. Pero, como en todo, el grueso del iceberg descansa debajo de las aguas y, al margen de la imagen de buen rollo que proyectan sus máximos representantes, la fractura que se produjo hace años entre las peñas del sportinguismo no ha menguado. Hay heridas difíciles de restañar por un pasado común y una amalgama de discrepancias que, mucho tiempo después, persiste como demuestra el presente de las dos asociaciones, con caminos muy distintos. Antonio Veiga, primero, y Javier Fernández, después, han mantenido muchas conversaciones con Guerrero y Sánchez para intentar la reunificación de las peñas, pero con poco éxito por el momento. Aunque ambos, sentados uno junto al otro, tienden puentes para una unión futura, siempre matizando en cada respuesta que «es una cuestión de nuestros asociados porque al final tenemos que acatar lo que se vota en las asambleas».

Pero antes de llegar a ese punto, el balón irrumpe pronto en la conversación que se produce con la redacción de EL COMERCIO, con juego corto y preguntas directas, mientras la información fluye a sus espaldas. La crítica situación que atraviesa el Sporting en el tramo final de la temporada se impone al estado de la relación entre las dos asociaciones, que se tocará más tarde. El Granada asoma a la vuelta de la esquina y no hay tiempo para distracciones. Nadie oculta ya que, a raíz de la sorpresiva victoria del Deportivo ante el Barcelona y del empate escamoteado por el Leganés al Sánchez Pizjuán, ese partido se ha convertido en la madre de todas las batallas. «Es importante que toda la afición crea en ello. Los partidos hay que jugarlos hasta el final y tenemos que estar todos volcados con este encuentro», asegura Guerrero.

Aunque alguno evita visualizar el peor escenario del partido con un buen chute de optimismo, ambos tienen claro que la visita del Granada es capital y no admite gatillazos. «Ganar seis partidos de los que quedan es complicado cuando no lo has hecho durante todo el año, pero si ganamos el domingo esa pequeña esperanza la vamos a mantener. Hay que dar el último empujón a este equipo de todas las maneras posibles y luchar hasta el final», observa Víctor Sánchez, claro ante la hipótesis de una derrota: «Si no ganamos al Granada, esa pequeña esperanza se va a agotar». Intercede Guerrero: «Pero estoy convencido de que lo vamos a ganar».

La gran pregunta se cruza en la conversación. ¿Por qué se ha llegado a esta situación? ¿Qué se ha hecho mal? Responde antes el presidente de la Federación de Peñas, con una importante carga crítica en sus palabras: «No mal, muy mal. No hemos sabido mantener en todos estos años, con gente de cantera, un proyecto. Eso está en la calle. No hemos sabido cuidar nuestra cantera y hemos pensado que lo mejor venía de fuera. Se ha desmantelado una plantilla con la que estábamos identificados todos y se ha invertido el dinero en jugadores que la próxima temporada probablemente no vayan a estar».

Víctor Sánchez, de Unipes, adopta un tono de profundo escepticismo cuando mira al horizonte deportivo, que parece encriptado por una planificación difícil de descifrar en este punto decisivo del año. «Ahora mismo no hay futuro entre los jugadores que están cedidos y el resto. No puede ser un proyecto de futuro», opina rotundo. Pero, apunta a renglón seguido con la misma vehemencia, «lo que se está pagando es la mala gestión de los últimos años y la marcha de jugadores importantísimos por no renovarles cuando tocaba».

La dirección deportiva

Abelardo y Nico Rodríguez asoman en este tramo de la conversación, aunque el 'Pitu', fuera ya de la ecuación, tiene muy poca presencia. «Uno ya lo pagó, porque está en su casa, y el otro (el director deportivo) tendrá que dar cuentas a quien debe darlas dependiendo de lo que pase en este final de la temporada. Lo que no sé es si esta plantilla es al 100% de Nico o si es al 50% con Abelardo. Es una pregunta para el director deportivo y que él lo ponga encima de la mesa», concluye el presidente de Unipes, quien, en sintonía con Guerrero, considera que «el equipo ha dado un giro con Rubi, pero está claro que no es suficiente».

El presidente de la Federación de Peñas Sportinguistas vincula la continuidad de Nico Rodríguez exclusivamente «a los resultados». Y añade que al final se «vendió un proyecto para lograr la permanencia de forma un poco más holgada, pero seguimos sufriendo como siempre, aunque creo que el cambio en el banquillo ha sido acertado y hay jugadores que se han enchufado».

El encuentro madura hacia la relación entre ambas asociaciones y la posibilidad, que se intuye lejana, de reunificación. Un punto delicado. Abre fuego Unipes, exponiendo la premisa básica sobre la que entiende que se puede construir un proyecto futuro conjunto. «El día que tengamos un camino común para seguir, estaremos de acuerdo. Mientras tanto, cada uno va por su lado, con una forma diferente de entender el mundo de las peñas».

Jorge Guerrero llegó a la presidencia de la Federación planteando esa unión, aunque se encontró con la negativa de sus peñas. «Yo entiendo que tenemos que estar unidos, pero mis peñas, no, además por dos veces en asamblea y por unanimidad. Pero cada vez que nos reunimos lo vuelvo a decir e intento trabajar por ello», promete Guerrero, que se confiesa optimista, pese al distanciamiento: «Está claro que no vale todo y que hay peñas de Unipes que no son de mi agrado, como entiendo que sucederá al revés, pero no veo esa unión tan lejana». Por el camino medita en voz alta la posibilidad de cambiar los estatutos de la Federación de Peñas porque «ahora no se podría incorporar Unipes como tal», pero, aclara, «estoy hablando en voz alta; lo importante es que haya diálogo entre las dos».

Igual que Víctor Sánchez, quien también deja su puerta entre abierta. «Creo que en un futuro estaremos juntos, pero seguramente ya no continuemos los de ahora», considera. «Tengo fecha de caducidad, septiembre de 2019, y espero que por esas fechas tengamos ese camino», desea. Aunque lo que le quita el sueño ahora mismo es el Sporting y que salga victorioso del campo de minas en el que se ha convertido la jornada del domingo.