Sporting

fútbol

«Creo que estoy capacitado para entrenar a cualquier equipo, pero yo no elijo»

El entrenador Marcelino García Toral posa ayer para EL COMERCIO delante del Parador Molino Viejo.
El entrenador Marcelino García Toral posa ayer para EL COMERCIO delante del Parador Molino Viejo. / PALOMA UCHA
  • Marcelino García Toral, entrenador: «Me dolió la marcha de Abelardo y su cuerpo técnico porque llevaban mucho en la casa y son sportinguistas»

Marea con estilo Marcelino García (Villaviciosa, 1965) una diminuta cuchara dentro de una pequeña taza de café, humeante, de marrón intenso. Con la otra mano pasa con mimo las páginas de EL COMERCIO. Es martes, por la tarde. La secuencia, a tiro de piedra de El Molinón. Algún viandante ya le ha reconocido fuera del establecimiento en el que ahora está sentado y le ha 'robado' un 'selfi' para la posteridad. Deja el periódico sobre la mesa. Por delante, media hora de charla sobre fútbol.

-¿Cómo lleva el paro?

-Lo llevo bien (sonríe). Disfruto cuando trabajo y cuando no. Sé adaptarme rápidamente a las dos situaciones.

-¿Y el día a día?

-Unos días veo fútbol, otros analizo lo hecho, algunos recojo información para seguir progresando... También estoy intentando mejorar mi inglés. Tengo clases prácticamente todos los días. Disfruto con la familia, los amigos. Veo partidos, sobre todo de la Liga, pero también de Inglaterra, Francia, Alemania, Italia.

-¿Y a usted qué regusto le dejó el Barcelona-PSG?

-A veces con dos equipos igualados ocurren resultados inesperados. La ventaja que dejó escapar el PSG era poco previsible. No esperaba ni el 4-0, ni el 6-1. Sí algo más igualado.

-¿Cuántas ofertas ha rechazado?

-Algunas de diferentes países.

-¿Más de cinco?

-(Silencio). Algunas.

-Ha tenido una del fútbol chino...

-Tuvimos una muy buena opción, sí, pero decidimos no ir. No sé. En este momento anteponemos el proyecto deportivo al económico. Allí están haciendo una inversión muy grande, impensable hace dos años, con entrenadores y jugadores de mucho prestigio, top. Tuvimos una opción muy clara, pero no se llegó a un acuerdo.

-Antes no veía claro abandonar el fútbol español. ¿Ahora?

-Sí. Si llega un proyecto que nos ilusione, como pudo ser el del Inter, del que estuvimos muy cerca, tomaremos la decisión de salir.

-¿Por qué no se llevó a cabo la opción del Inter de Milán?

-No lo sé. Para un club como el Inter hay diferentes posibilidades. La dirección quería que fuera yo, pero había otra serie de circunstancias.

-¿Se ha acordado mucho del artículo 162 de la Federación, aquel que le impidió entrenar al Valencia, pese a que no había dirigido ni un partido del Villarreal este año?

-Una vez que el Villarreal nos destituyó surgió la posibilidad del Valencia. Estuvo muy interesado. Hizo una petición formal a la Federación, que era la única forma de saber de forma definitiva si podíamos entrenar este año o no después del Villarreal. Se dijo que no. Ya no hubo opción.

-Con un caso como el suyo no parece un artículo muy justo...

-No sé si justo o injusto. Lo que en un principio nos dijeron del Colegio de Entrenadores es que podíamos entrenar. No entiendo cómo se nos dijo que podíamos y luego no. Es lo que más nos dolió. Parece que la gente no lo considera una normativa justa. Posiblemente se modifique en las próximas elecciones de la Federación, pero debemos asumirlo si es para todos. Lo que no me parece correcto es que oficialmente no tuviéramos la oportunidad de saberlo hasta que un club no lo solicitara de forma oficial, ni por qué nos dijeron sí y luego no.

-Se va Luis Enrique del Barcelona, ¿sigue sin verse en un grande?

-Está claro. No cambia nada. Estos equipos son así. El Barcelona tiene una forma particular de elegir su entrenador, únicamente modificada cuando se decidió por 'Tata' Martino, con unos resultados no positivos, lo que todavía les llevará a ser más insistentes en esa forma de elegir. Seleccionarán a un entrenador que haya estado vinculado al Barça con anterioridad o a un técnico exitoso. Ninguno de esos casos se da en nosotros.

-¿Y no es frustrante con una trayectoria como la suya?

-En absoluto. Creo que estoy capacitado para entrenar a cualquier equipo, pero yo no elijo. Los dirigentes son los que lo hacen. Para entrenar a grandes clubes hay que ganar títulos o haber tenido un pasado allí, salvo un caso excepcional.

-¿Se considera un técnico duro?

-No. Somos un cuerpo técnico que intentamos sacar el máximo rendimiento. Lo hemos logrado en casi todos los equipos que hemos dirigido y con resultados, en muchos de los casos por encima de lo previsto. Unas veces estoy más serio, otras menos, pero siempre teniendo en cuenta la valía personal y profesional de cada uno de los jugadores.

-¿Cómo ve al Sporting

-Difícil. Cuando ves al equipo durante toda la temporada ahí abajo, con tan pocos puntos, viendo sufrir a los profesionales, aficionados... Es una situación difícil de llevar y de asumir.

-¿Le dolió la marcha de Abelardo y de su cuerpo técnico?

-Sí. A Abelardo le conozco y dentro de ese cuerpo técnico había tres personas con las que trabajé. De Isidro (Fernández) fui hasta compañero de jugador. Me duele porque son sportinguistas, llevan mucho en la casa y los entrenadores sabemos lo que se sufre cuando no se gana. Y quizá un poco más cuando eres del sitio.

-¿A Rubi le conoce?

-De enfrentarme a él. Sí que conozco desde que era niño a Diego Tuero, el entrenador de porteros.

-¿Se puede salvar esta situación?

-Ahora no se puede enfocar la atención en lo que puede ocurrir al final, sino en volcar todo el ánimo, la intención y concentración en este partido. Igual que el del Dépor era importante, también el del Granada. Es difícil, pero la ilusión tiene que estar en este partido . Si ganamos dos, todo se verá de forma diferente, pero hay que ir a por el primero.

-¿Se juega la temporada este domingo el Sporting?

-No ganar el domingo supone tener menos posibilidades de mantener la categoría. Determinante no es porque habría treinta puntos más. Pero, insisto, lo importante es el domingo.

-El banquillo del Sporting y usted siguen lejanos...

-Nunca se sabe lo que puede deparar el futuro. En el fútbol es muy difícil hacer planes a largo plazo. Entrenar al Sporting es difícil y a la vez un deseo, pero no sé lo que puede pasar.

-¿Le sorprendió que el Villarreal le despidiera?

-No suele ser lo normal que despidan a un cuerpo técnico en pretemporada, sobre todo cuando en el año anterior habíamos llegado a la semifinal de la Liga Europa. Eliminamos a equipos como el Nápoles y el Leverkusen, siendo eliminados por el Liverpool, y logramos contra pronóstico el cuarto puesto que daba opción a jugar la 'Champions', que era algo muy motivante. Pero estuvimos a gusto allí. Es un gran club y nos trató bien.