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El Sporting se aferra al mejor Burgui

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Burgui en una jugada del partido de Liga de Primera División entre el Leganés y el Sporting. / OPTA

  • El extremo, decisivo en el equipo de Rubi, afronta su mayor reto de la temporada en el partido ante el Granada

  • «No creo que le pese este partido; diría que igual hasta le gusta. Empieza a sentirse importante en el proyecto», dice Maceda

Iba al ralentí Burgui en la primera parte de la competición. El balón le quemaba, se evaporaba con desquiciante frecuencia de los partidos y producto de todo eso daba en muchas semanas con sus huesos en el banquillo o en la grada. No convencía. Y en Chamartín, donde está domiciliada la propiedad de sus derechos, ya temían por la fácil desconexión de este futbolista, temible en el uno contra uno, pero con una irregularidad desesperante hasta el viaje a Leganés. Pasado mañana el Sporting necesita su versión superlativa.

Porque aquel partido cambió a Burgui, que entró en combustión permanente con una actuación prometedora abrochada por un gol que refleja mejor que nada su fútbol, de alta velocidad y exquisita escuela de parqué y fútbol de cinco contra cinco. 409 buenos minutos ha enganchado desde entonces el extremo, natural del pequeño pueblo extremeño de Burguillos del Cerro, y que ha encandilado El Molinón, además de revitalizar el espíritu del equipo de Rubi, que ha encontrado la marcha que había perdido con la salida del añorado Jony, que ha estado presente en la cabeza del sportinguismo todo el año. Su desequilibrio, en una temporada que comenzó de forma irregular, lo revelan con rotundidad las estadísticas. Es el futbolista de la plantilla que más lo intenta en el uno contra uno. Ofensivamente es una mina que empieza a dar mineral. Y el Sporting está hambriento de descarados, máxime cuando el equipo está a las puertas de la cita más importante del calendario. El '14' aguarda al Granada.

«Tiene un carácter tímido, pero jugando es un futbolista muy descarado y no creo que le pese la responsabilidad en el partido de este domingo. Al revés, diría que le puede motivar», avisa el entrenador Manolo Díaz, que guió sus pasos en el Castilla y, un poco antes, en el Madrid C. «No me está sorprendiendo el rendimiento que está dando porque los que le conocemos sabemos que podía hacerlo. Pero si Abelardo no le puso más es porque no lo estaba haciendo bien. Ahora ha sido capaz de engancharse y de hacer más cosas. El domingo estará muy motivado», concluye.

Burgui ha encarado en 57 ocasiones y ha regateado a su par en 31 de ellas, con un 54% de acierto, resultando perdedor en las 26 veces restantes. El único futbolista de la plantilla que se acerca a sus registros es Moi Gómez, aunque también ha jugado más partidos, con 51 intentos, de los que ha salido airoso en 31 ocasiones, con un 60% de eficacia. En lo que nadie puede competir con él es en el número de faltas recibidas, que se dispara a 36, lo que delata la dificultad que tienen los rivales para marcarle, sobre todo en el momento de inspiración que atraviesa. «Solo hay que verlo jugar porque en cada partido es el que cambia algo la dinámica de los ataques del Sporting. Siempre encara con mucho peligro y velocidad. Creo que está en el momento justo para sacarle el máximo rendimiento», concede Antonio Maceda.

Su listado de 'víctimas' es amplio y Lucas Alcaraz lo tiene muy presente desde su laboratorio de pruebas de Los Cármenes. Montoya sufrió de lo lindo para echarle el lazo el pasado fin de semana en Mestalla, Juanfran, del Deportivo, también tuvo que someterse a una exigente jornada. Y, sin remontarse más atrás en el calendario de partidos, dejó en evidencia a Mascherano en el Camp Nou, a Rafinha y a todo el que se le puso por delante. Fue Burgui el único que dio la talla ante el Barcelona, terminando silbado por la grada de su estadio por esta 'osadía'.

Traoré, recuperado

Ahora tiene por delante su gran reválida. Una final con todas las de la ley en la que el equipo de Rubi se juega su supervivencia. «Y no creo que le pese la presión», considera Maceda. «No le conozco personalmente, pero por la actitud que le veo en el campo no creo que le afecte, incluso diría que hasta igual le gusta. Se empieza a sentir importante dentro del equipo», aprecia. El Sporting se agarra al mejor Burgui, una de las cabezas de cartel para el espectáculo de pasado mañana, con un estadio volcánico y rebosante de sportinguismo para la ocasión. Pero, interviene el exfutbolista del Sporting, «sería conveniente que apareciera algún jugador más en ese estado de forma, aunque cuando el balón pasa por Burgui hay sensación de peligro y hay que aprovecharlo». El Molinón lo espera.

En el aspecto puramente deportivo, y aunque los médicos se mantenían ayer inamovibles en la precaución, confirmando a Lacina Traoré como «pendiente de evolución», lo cierto es que el delantero de Costa de Marfil se dio el visto bueno para la final de pasado mañana ante el Granada con un completo entrenamiento. En apariencia, no hubo rastro en su musculatura de la sobrecarga en el adductor del muslo izquierdo que le obligó a abandonar el entrenamiento del miércoles antes de tiempo. Traoré completó la totalidad de la sesión de ayer, que resultó muy intensa.

Moi Gómez, mientras, evoluciona bien de un esguince en un tobillo. Este jueves continuó dando pasos en su evolución y ya se unió al grupo en la primera mitad del entrenamiento, en los partidillos, aunque concluyó la jornada realizando ejercicios de velocidad. Las pruebas definitivas para confirmar su disponibilidad serán hoy y mañana, aunque en principio Rubi podrá contar con él.