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Sporting | Burgui espanta sus fantasmas

Entrenamiento Real Sporting
Burgui golpea el balón durante un partidillo de entrenamiento esta semana en Mareo. / D. ARIENZA
  • Pensó que no servía para jugar al fútbol, triste por las críticas de la afición gijonesa

  • «Mis padres quieren que me quede en el Sporting porque en Gijón son muy felices, pero tengo buenas ofertas», asegura el jugador extremeño

La sonrisa de Burgui es una gran señal para el Sporting. El futbolista más determinante de la plantilla rojiblanca atraviesa uno de sus mejores momentos como profesional después de haber tocado fondo hace unos meses. El extremeño lo pasó mal, tanto que se replanteó su futuro como futbolista.

«Un día hablé con mi familia y con mi agente y les dije que no valía para jugar al fútbol», confiesa ahora, cuando disfruta del cariño de una grada que centró sus críticas en él cuando el equipo naufragaba. No le resultó fácil salir de este pozo. Sus participaciones en los encuentros del Sporting fueron a menos, hasta el punto de ver los partidos desde la grada. «Llegas a bloquearte y a pensar cualquier cosa», recuerda el extremo.

El futbolista vive en Gijón con sus padres, de los que dice que son «el mejor apoyo que ha tenido nunca», aunque también destacó a un hombre por encima del resto que también le ayudó cuando peor lo pasó: «Isma López es más que un compañero».

Ahora Burgui es feliz y su fútbol ha mejorado hasta el punto de que varios equipos se han fijado en él. En declaraciones a Onda Cero, el rojiblanco habló sobre su futuro: «Hay buenas ofertas, pero mis padres quieren que me quede en el Sporting porque en Gijón son muy felices».

El punto de inflexión para el atacante fue en el duelo que el Sporting jugó ante el Leganés en Butarque. «Yo estaba en el banquillo junto a Xavi Torres y le dije que si salía iba a marcar y nos íbamos a llevar los tres puntos», afirma. Rubi decidió darle entrada en el campo e hizo realidad lo que había anticipado.

El lavado de imagen en su fútbol no lo asocia al cambio del entrenador. Que nadie espere críticas a Abelardo. Burgui le dedica palabras de cariño al técnico: «Gracias a él estoy aquí. Él fue quién me trajo al Sporting». Elogios que comparte con Rubi, actual inquilino del banquillo. «El tacto que tiene conmigo me ayuda a ganar confianza en el terreno de juego», dice.

Su fichaje por el Real Madrid

Con la simpatía que le caracteriza, Burgui relata cómo se produjo su fichaje por el Real Madrid. El futbolista comenzó a jugar a fútbol sala y el primer año que dio el salto a la hierba llamó la atención del equipo Diocesano de Cáceres. «Mi madre era la que me llevaba a entrenar porque mi padre era camionero y apenas lo veía dos horas a la semana», explica.

En su primera temporada marcó 30 goles y el Madrid se puso en contacto con sus padres: «No me dijeron nada. El último día me vinieron a buscar a Cáceres y en el coche me comunicaron que nos íbamos a Madrid. Tuve que parar en una gasolinera para afeitarme antes de reunirme con Butragueño en el Santiago Bernabéu, yo estaba pálido, no me lo creía».

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