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El Sporting se rearma

  • Pese a que el Sevilla colocó seis disparos en la portería de Cuéllar, los rojiblancos minimizaron el peligro real de los locales al tiro de Vitolo

El Sporting mostró en Sevilla una imagen sólida, convincente y madura de sí mismo. Como valor añadido, lo hizo en un estadio de enjundia, el Ramón Sánchez Pizjuán, que vio impotente cómo se le escapaba a su equipo el tercer puesto de la clasificación, ya en poder del Atlético de Madrid. El Málaga se encontrará el miércoles en Gijón con un equipo renacido, que aspira a terminar el día soplándole la nuca y que llega a este punto con un grado de confianza muy importante en sus posibilidades de permanencia, reconciliado consigo mismo y con una identidad competitiva recuperada.

El equipo de Rubi ha abrochado su mejor momento en una fase clave, reeditando en esencia su prometedor comienzo del campeonato, cuando enlazó dos victoria y un empate liderado entonces por Abelardo. Cinco puntos de nueve posibles suma ahora mismo en estas tres últimas jornadas, en un tramo del calendario que se presentaba crítico tras la derrota ante el Deportivo. El equipo de Rubi caminaba al filo del alambre entonces, pero se ha reinventado para ir recortando, de forma tímida pero sin pausa, la ventaja ganada por sus rivales. Al paso por el fin de semana, el Leganés mantuvo intacta su renta de cinco puntos, pero el Málaga y el Dépor se dejaron uno por el camino.

Fundamental en ese embellecimiento ha resultado el buen comportamiento defensivo que ha mostrado el equipo. En los tres últimos encuentros, con dos salidas comprometidas, tan solo ha encajado dos goles. La altísima posesión del Sevilla, disparado hasta el 71% frente al 29% de los gijoneses, fue insustancial. No encontró la forma de atacar el equipo de Sampaoli, empujado hacia su campo por la alta presión de los rojiblancos. Babin y Amorebieta -luego Juan Rodríguez- se convirtieron en un frontón ante los centros laterales hispalenses, principalmente servidos por el brasileño Mariano.

Aunque dio sensación de peligro el Sevilla, que colocó 6 disparos en la portería de Cuéllar y botó 9 saques de esquina, lo cierto es que su mejor ocasión se redujo a una solitaria aventura de Vitolo, quien lanzó un derechazo a ras de suelo, a la zona crítica de un portero, que obligó a Cuéllar a realizar la gran parada del choque. Más allá de eso, las ayudas defensivas a los cuatro de atrás, tanto de Vesga, como Xavi Torres y Sergio, además de Carmona, agobiaron a un Sevilla sin ideas.