Sporting
Con Luis Enrique, en su etapa de futbolista, en una visita del Málaga a Barcelona.
Con Luis Enrique, en su etapa de futbolista, en una visita del Málaga a Barcelona. / E. C.

El sportinguista de La Rosaleda

  • Marcelino Torrontegui recuerda sus vivencias en el Fondo Joven de El Molinón

El Málaga se presenta en Gijón con caras conocidas de la afición rojiblanca. En la plantilla estarán los ex rojiblancos Luis Fernández y Jony Rodríguez, cuya marcha fue un lastre para Nico Rodríguez, quien dio diferentes versiones de la cancelación de las negociaciones. Ambos son profesionales del fútbol que buscaron el sol que más calienta a golpe de talonario y un respaldo que les convenciera por parte de sus nuevos cuerpos técnicos. En cualquier caso, fueron dos situaciones diferentes. En el caso del defensa llegó procedente del fútbol británico, en el que no tuvo protagonismo.

Un tercero es el masajista y podólogo Marcelino Torrontegui, quien empezó su andadura profesional en el ciclismo, para recalar en el fútbol en 1999, aunque en el Málaga se le permite que tenga tiempo para la selección española de ciclismo en competiciones puntuales, principalmente los Juegos Olímpicos.

Es de Albandi, pero nació en Gijón. Pronto empezó a dejarse notar su vena sportinguista. En su memoria está fresco uno de sus primeros partidos como espectador, en la grada joven de El Molinón, en el partido ante el Colonia, de la Copa de la UEFA. Más tarde, con la visita del Milan a Gijón, cuando era un veinteañero, le tocó correr delante de la policía, en Candás, donde estaba alojado la expedición lombarda, en plenas fiestas del Cristo, por la algarabía que armaron los chavales del lugar para no dejar dormir a los milaneses en vísperas del encuentro.

'Torron', como se le apoda cariñosamente en el fútbol, deporte en el que participó de 'guaje', tuvo también etapas en el piragüismo, en el boxeo y en el automovilismo, como copiloto de rallies, con Fombona y Víctor Abraham. Su lanzamiento en el deporte fue a través del ciclismo. Primero, con el Clas. Luego Rominger fue su principal plataforma de lanzamiento, hasta que un día el Málaga se cruzó en su camino, en una pretemporada. Desde entonces, allí se quedó, echando raíces en la capital de la Costa del Sol.

Aunque ahora siente al Málaga como su vida, en su corazón hay una parte importante para el Sporting, al que sigue desde la lejanía. Entre sus recuerdos está los consejo que le dio José Luis Rubio, al que califica de «gran maestro». Y de la amistad que tuvo con un grupo de jugadores de los 80, como Jaime, Roberto o Emilio, entre otros, además de Quini. Su hijo es un asiduo los veranos en el campus de Mareo. Celebró por todo lo alto los ascensos en la misma temporada del Málaga y del Sporting, en 2008, y tuvo un sabor agridulce en 2012, con la clasificación del conjunto malaguista para la Champions en el mismo partido que el Sporting perdía la categoría.

Desde la lejanía ejerce más su asturianismo, con la ilusión de que el Sporting se mantenga en Primera, que suba el Oviedo de su amigo Fernando Hierro y que también el Avilés ascienda, aunque ahora su primera defensa está en el Málaga, al que ve con margen para asegurar la categoría, aunque sin descuidarse. En ese objetivo valora los conocimientos y la capacidad de Míchel, lo mismo que en su día lo marcó el trabajo del gijonés Juan Ramón López Muñiz, ahora técnico del Levante. Algo debe distinguir a Torrontegui, a quien sólo se le conocen amigos, con una popularidad por la que fue invitado a ser pregonero de las últimas fiestas candasinas. Aunque lleva 18 años afincado en Málaga, donde nacieron sus hijos, 'Torron' es el sportinguista de La Rosaleda.