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Sporting | Nico Rodríguez agota su tiempo

Nico Rodríguez, a la salida del vestuario de Mareo.
Nico Rodríguez, a la salida del vestuario de Mareo. / Joaquín Pañeda.
  • El director deportivo del Sporting se queda en una situación de riesgo tras el fracaso del proyecto

  • El club, que todavía no ha buscado sustituto, no tomará una decisión sobre su futuro hasta que se consuman las opciones de permanencia

Dilapidada la enésima oportunidad del Sporting de reengancharse a la batalla por la permanencia y ya desde hace tiempo sin el paraguas de Abelardo, Nico Rodríguez ha quedado situado bajo el ojo del huracán. El director deportivo rojiblanco, que llegó a Gijón en verano de 2015 como bandera de la nueva era de la profesionalización en la que se adentraba el club, se encuentra en la cuerda floja por una planificación que ha resultado calamitosa con independencia del final, representada en un colectivo que no ha sido capaz de abandonar los puestos de descenso en las últimas 24 jornadas, con cinco pírricas victorias en todo el año, malviviendo siempre con Granada y Osasuna.

La continuidad del máximo responsable de la parcela deportiva, que presenció el partido de Anoeta en directo después de llegar de viaje, está más en entredicho que nunca por una trayectoria discreta, plagada de borrones, desde la planificación del filial en el anterior ejercicio, hasta el proyecto de los dieciséis fichajes en el primer equipo de este, pasando por las dudas que suscita su capacidad negociadora, una faceta que han asumido de manera directa Javier Fernández y Ramón de Santiago, en lo que se entiende como una pérdida de peso en su cometido. Un descenso sería definitivo en su situación, mientras que la permanencia tampoco arroja un horizonte muy claro para él.

El club, no obstante, manifiesta que no tomará una decisión a corto plazo sobre el futuro del director deportivo, muy devaluado a nivel social y que encuentra poco respaldo en Mareo por debajo de la planta noble. Primero, fundamental, porque no hay un candidato a sustituirle -se insiste en que todavía no se ha iniciado el proceso de búsqueda, aunque estas semanas pueden activarlo los resultados-. En Mareo, en ese sentido, consideran que para dar un paso tan sensible hay que contar con una alternativa cerrada para un área clave. Segundo, porque el consejo no quiere apresurarse y sostiene que, aunque el tiempo se agota, todavía quedan posibilidades de supervivencia. Cuando estas expiren, no antes, se planteará la situación de Nico Rodríguez, que abarcará una reflexión y una reunión con el actor principal.

En todo caso, cualquier escenario que desemboque este año en la salida del director deportivo, muy próximo a Javier Fernández, tendría que articularse en base a una negociación y un acuerdo económico. A Nico Rodríguez todavía le queda un año de contrato, que no incluye cláusula de despido si el Sporting desciende a Segunda. En ese supuesto, eso sí, el director deportivo experimentaría un recorte sustancial en su salario.

Más tenso que de costumbre estos días, el técnico atraviesa su episodio profesional más crítico. Hace algo menos de dos años fue recibido en Gijón con ilusión, avalado por una interesante etapa en el Alcorcón y una posterior, con una salida accidentada y mucha intrahistoria en su tirante relación con el técnico Paco Herrera, en Las Palmas. En el Sporting, mientras, adoptó un perfil bajo, contrario a lo que se había anunciado, con decisiones tímidas, poco cómodo con la exposición pública y siempre parapetado tras la sombra de Abelardo, con el que nunca sintonizó.

Descenso del filial

El descenso del filial a Tercera, del que él mismo asumió la paternidad en una rueda de prensa en la que anunció que sobre Manolo Sánchez y José Alberto López descansaría el proyecto del presente, fue su primer fracaso. Tomás Mota, Fran Ganfornina o Algisí, cedido en mitad de la temporada al Urraca, pusieron rostro a sus fichajes más erráticos, además del nutrido caudal de jugadores que estuvieron a prueba durante el verano.

Fracasadas las renovaciones para lograr la continuidad de Luis Hernández, Bernardo y Jony, en el primer equipo no le ha ido mucho mejor. Y en el mercado de invierno, en el que se movió con lentitud, ha encontrado poca solución. Solo Vesga, avalado por Abelardo y Rubi, que rechazaron la opción de Cheik Tioté, ha dado un rendimiento notable. Elderson, señalado por el primer gol de Anoeta, ha tenido una participación testimonial. Y Traoré, mientras, llegó con dos meses de vacío competitivo y nunca se acercó al rendimiento 'champions' que se prometió en su llegada.

Lo que sí se asume es que el director deportivo, sea Nico Rodríguez u otro, tendrá que poner el foco de su actividad el verano que viene en las salidas, con unos 22 futbolistas ya con contrato en vigor para la próxima temporada, en la que ya no estarán los seis cedidos, siete si se incluye a Cop, que no seguiría en Segunda.