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Sporting - Espanyol | El Sporting busca la rueda del Leganés

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Rubi da instrucciones a sus jugadores antes de iniciar el entrenamiento, celebrado en El Molinón a puerta cerrada. / DAMIÁN ARIENZA

  • Los rojiblancos dormirán esta noche a un punto del equipo madrileño si logran la victoria frente al Espanyol

  • Víctor Rodríguez, Cases y Xavi Torres se disputan la plaza de Moi Gómez para acompañar a Sergio Álvarez y Mikel Vesga

Marcha hoy de nuevo el Sporting hacia el campo de batalla, con los tambores tañendo, para librar uno de sus últimos y más decisivos combates. Tiene muy presente Rubi que una victoria ante el Espanyol en esta tarde de fútbol abrirá un horizonte desconocido y permitirá a su equipo acostarse hoy y desayunar mañana a un punto del Leganés, al que hasta el momento ha sido incapaz de echar el lazo, poniendo del revés su estado de ánimo y robándole seguridad en sí mismo antes de que reciba a Las Palmas. Hasta ahí la cuenta facilona. El problema del equipo gijonés hoy por hoy es su alarmante tendencia suicida, espantadora de buenas ocasiones que se propagan en una temporada que anuncia a bombo y platillo una lucha por la permanencia que está llamada a señalar mínimos históricos, con el Leganés y el Sporting de las siete vidas como estandartes de esta mediocridad.

El sportinguismo se aprieta en su butaca en este final de temporada desinflado por la irregularidad manifestada por sus muchachos, que han fallado con reiteración y alevosía cada vez que la moneda caía de cara. Pero, con todo, la clasificación sigue asegurando batalla con munición real. Y debe seguir mojando el sedal el grupo de Rubi porque la permanencia está a una victoria y un empate, una distancia remontable a todas luces si se resetea y el análisis no se ensucia con el recuerdo de jornadas como la de Pamplona, muy fresco, o la visita del Málaga a Gijón, más atrás. La debilidad del Leganés ha sido el único alimento para la grada y el propio proyecto rojiblanco, que hoy enfrenta otra jornada al límite ante el Espanyol: ganar hoy, provocar un ataque de nervios mañana.

La tendencia de la temporada dice que, salvo al Athletic, el Sporting ha sido incapaz de vencer a cualquier equipo enclavado entre el primer y el decimosexto clasificado, pero este martes está obligado a dinamitar esa máxima, abrochando una victoria que deje tiritando al Leganés, que mañana recibirá a Las Palmas. Ansía el equipo rojiblanco un descanso nocturno a pierna suelta, como un bebé, después una sobredosis de pesadillas. Quizá por eso tiró Rubi de normalidad, sin sobresaltos, reuniendo veinte futbolistas en una lista con muy pocas novedades, salvo por el canterano Pablo Fernández, con la vuelta de Isma López, un purasangre para las citas límite. Traoré y Lillo no llegaron a tiempo para la jornada, de la que se quedó en fuera de juego Moi Gómez por sanción, mientras que Lora, Elderson, Ndi y Viguera volvieron a ser los descartados.

Pablo Fernández, en la lista

Aunque en alguna comparecencia Rubi amagó con la posibilidad de repetir con el sistema de los tres centrales que compitió contra el Madrid, no parece que vaya a salirse el técnico de Vilasar esta noche de su carril. La principal novedad que se barrunta es la entrada de Amorebieta en el centro de la zaga, por aquello de ganar altura, y queda por ver quién se asocia con Vesga y Sergio Álvarez. Puede ser Víctor Rodríguez, Nacho Cases o Xavi Torres. Incluso Carmona si se desvía al centro.

Quique Sánchez Flores, por su parte, lidera un proyecto que se plantará en Gijón con la misión principal de ganar y seguir dando carrete a sus escasas opciones de entrar en Europa. El Molinón, posiblemente, representa su último tren. De reojo, en cualquier caso, mirará al envite del sábado en Cornellá ante el Barcelona. La motivación de contribuir a una causa como la de escamotear una Liga al vecino rico es mayúscula, un plato demasiado suculento como para dejarlo pasar.

Entre esas dos aguas navega el Espanyol, que se plantará en Gijón como un visitante resultón, que ha sumado fuera de casa tantos puntos como los veinte que contabiliza el Granada a estas alturas. Descartado Javi López por decisión técnica, Sánchez Flores presentará un equipo muy semejante al que sacudió Griezmann el pasado fin de semana, con Javi Fuego de vuelta a El Molinón. Ofrece el Espanyol un bloque bastante compacto, fino estratega, y fuerte en ataque, con el pequeño Pablo Piatti incordiando desde la banda izquierda. Varios pasos al frente, convaleciente Baptistao, Gerard Moreno y Caicedo forman una sociedad que rentabiliza de forma estimable la pegada del primero, que suma once goles, y la fortaleza física en el cuerpo a cuerpo del segundo. Una montaña que hay que escalar para coger la rueda del Leganés.

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