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Nico Rodríguez.
Nico Rodríguez. / D. A.

El Sporting de los dieciséis fichajes liquida a Nico Rodríguez

  • El descenso de categoría anticipa la destitución del director deportivo gijonés y precipita la búsqueda de un nuevo máximo responsable

Oficialmente, el Sporting activó ayer su plan de respuesta al descenso a Segunda, aunque ya llevaba trabajando en él varias semanas de forma soterrada, con reuniones y estudios para establecer una selección de personal. El descenso de los rojiblancos en Eibar dejó de manera definitiva a Nico Rodríguez fuera del club, representado ayer por Javier Martínez y Fernando Losada. En los próximos días se agilizarán los contactos para su despido, pendiente de que se oficialice, mientras, de forma paralela, el consejo acelerará el proceso de selección de su sucesor, muy encaminado.

La baraja de cartas que maneja el club en este punto del calendario es reducida porque la decisión final se tomará en un espacio muy corto de tiempo. En ella figuran nombres como Ramón Planes, Óscar Perarnau y Braulio Vázquez, a quien Osasuna ha dado un plazo que expira en unos días, según afirman desde Pamplona, para que decida si quiere capitanear el nuevo proyecto 'rojillo'. También se encuentra el exfutbolista Juanjo González como una de las posibilidades de casa. No hay un criterio único en el club. El abanico está abierto ahora mismo a un profesional externo -como los primeros- un técnico que conozca bien la casa -como el guardameta- o una fórmula mixta, aunque en el consejo convence más por el momento el primer perfil.

El exfutbolista Mate Bilic, otro nombre que siempre ha estado vinculado a una posible vuelta al club desde una labor más técnica, presenció ayer en directo el encuentro disputado en Ipurúa, aunque en su caso dentro de la estructura del Eibar, que lidera Fran Garagarza, quien tiene en el delantero croata a su máximo especialista para el mercado balcánico, además de otras cuestiones, según expuso el club 'armero' en el verano durante la presentación de su organigrama técnico.

La bicefalia en el departamento técnico del Sporting, con dos profesionales que otorguen un mayor equilibrio a las decisiones sobre incorporaciones sin dar la espalda a Mareo, es una alternativa que está sobre la mesa. Existe cierto respeto a ella por lo que sucedió en el pasado con la sociedad Nico Rodríguez y Raúl Lozano, con muy poca sintonía entre ambos, aunque el escenario era muy distinto. El primero venía a relegar al segundo con todos los galones y, además, nunca vio al actual director deportivo del Almería como una persona de su total confianza. Prueba de ello es que evitó trabajar con intermediarios como Mela Kodro, muy ligado al gobierno de Lozano y que ejerció de representante de jugadores que dejaron un buen regusto en el Sporting como Scepovic o Dejan Lekic.

Lo que más preocupa en el club es que el nuevo director deportivo sea una persona que disponga de una importante cartera de agentes, además de tener un pormenorizado conocimiento del mercado español. En ese sentido, el Sporting valora en torno a la figura de Nico Rodríguez que ha tenido un crecimiento como profesional durante su estancia en Gijón, donde ha incrementado su red de agentes y contactos, así como su base de datos de futbolistas a vigilar, aunque se asume que en el resto no ha estado a la altura.

Desde su llegada a Gijón en el verano de 2015, la labor del director deportivo gijonés, que llegó a Mareo tras un ruidoso despido en Las Palmas, avalado por un brillante currículum en el Alcorcón, ha tenido demasiados borrones. Su primer año lo pasó eclipsado a la sombra de Abelardo, sin mucho margen de maniobra por la sanción que pesaba sobre el club, pero el descenso de categoría del filial supuso la primera mancha de su expediente, con una planificación muy discutible. El segundo estuvo marcado por un voluminoso y frágil proyecto, con escasas referencias a Mareo, lastrado ya de salida por los intentos fallidos de renovar a Bernardo, Luis Hernández y, sobre todo, Jony.

Despido incentivado

El despido se producirá con la confirmación del descenso del club a Segunda División, con el que el todavía director deportivo rojiblanco experimentará una rebaja sensible de sus emolumentos. La baja, en todo caso, tendrá que ser incentivada debido a que a Nico Rodríguez aún le resta un año más de contrato con el Sporting. Faltará por ver después qué sucede con su ayudante, Antonio Gómez, una persona de total confianza del técnico.

La selección del director deportivo representa la piedra angular del futuro proyecto y la prioridad ahora mismo para la sociedad. De ahí que el club revise con mucho mimo todos los perfiles seleccionados, apoyado en un profesional externo que colabora con el club y que tiene un conocimiento detallado de este complejo mercado. El elegido, por otra parte, será el encargado de decidir el nombre del nuevo entrenador. El descenso deja a Rubi muy tocado, sin la posibilidad de continuar en el equipo a nivel contractual y con pocas opciones de que pueda seguir como una apuesta. En cualquier caso, esa decisión corresponderá al nuevo máximo responsable de la parcela deportiva, quien tendrá que lidiar con una voluminosa plantilla que ya cuenta con 22 fichas para la próxima temporada.

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