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El Sporting reducirá a la mitad su presupuesto en Segunda y aplaza la recompra de Mareo

Ramón de Santiago, Fernando Losada, Javier Fernández y Javier Martínez, en una reunión del consejo hace un año en Mareo.
Ramón de Santiago, Fernando Losada, Javier Fernández y Javier Martínez, en una reunión del consejo hace un año en Mareo. / P. CITOULA
  • El Sporting pospondrá las obras que tiene proyectadas en Mareo y la negociación con el Ayuntamiento para la recompra de las instalaciones

  • El balance de ingresos y gastos experimentará un recorte del 50% en la división de plata

Cuando el argentino Szymanowski tumbó desde San Mamés con su mando a distancia -un cabezazo- al Sporting, Javier Fernández ya tenía bien masticados los números del retorno del club gijonés a Segunda División. «Veníamos trabajando en un hipotético escenario en el caso de que el equipo no consiguiera la salvación», confirmó el dirigente rojiblanca ayer en una entrevista con EL COMERCIO. «El club puede presumir de tener controlado el aspecto económico, aunque es obvio que no se puede hacer la misma valoración del tema deportivo», aseguró.

El impacto económico de la pérdida de categoría será muy importante para la sociedad, con una reducción presupuestaria cercana al 50%, aunque, como informó este diario la semana pasada, el plan de respuesta permitirá un aterrizaje menos brusco en la nueva realidad. Está establecido por contrato que los sueldos de la plantilla, por ejemplo, se reduzcan un 50%, aunque el porcentaje varía dependiendo de algunos futbolistas, adecuándose mejor a la realidad financiera de Segunda.

El nuevo presupuesto estará cercano a los 25 millones de euros, incluida la ayuda del fondo de compensación al descenso, establecida en unos 9 millones. Esta cantidad, no obstante, está pendiente de concretarse todavía y a ella habría que deducir los 1,5 que faltan por devolver de la ayuda recibida tras la pérdida de categoría en la temporada 2011-2012. En la actualidad, ya no existe la imposición de retornar esa compensación para atenuar el impacto.

La merma más importante en el presupuesto, en cualquier caso, será la que procede del recorte de los derechos de televisión, que pasarán de los 40 millones del presente ejercicio a una cifra que oscilará entre los 8 y 9 millones de euros. Con todo, el Sporting tendrá uno de los mayores presupuestos de la categoría, aunque esto no implicará que el tope salarial sea más alto porque destinará una parte sustancial a pagar deuda.

Se intuyen reducciones en todas las partidas por la pérdida de atractivo en el verde y la menor exposición mediática en la división de plata. Parece difícil que el Sporting pueda mantener en Segunda los más de 24.300 abonados que tuvo esta temporada en la élite, en el techo de su historia. También caerán los ingresos de publicidad, ya sin la 'U' televisiva -las vallas con leds que se sitúa más cerca del césped-, y la camiseta verá reducido su valor en el mercado. El club cuantificaba esta temporada que el estampado del nombre de una empresa en su camiseta tendría un retorno como mínimo de 1 millón de euros, aunque había valoraciones en la Liga que lo elevaban a 2. En Segunda División esta cantidad se verá reducida a 300.000 ó 400.000 euros. El club, en ese sentido, mantiene su objetivo de encontrar un patrocinador principal después de que expire el contrato con el Ayuntamiento. No está descartado, en todo caso, que el Consistorio pueda renovar el compromiso, una intención que ha manifestado en reiteradas ocasiones. En la élite, el club estaba en disposición ya de cerrar algunos acuerdos, pero el abanico se reduce de forma notable en la División de Plata, aunque en Mareo confían en encontrar patrocinador para el curso que se pondrá en marcha tras el verano.

Hay más. El descenso de categoría se dejará sentir en las reformas que el club tenía proyectadas para el verano. La prioridad en el nuevo año, insisten desde el Sporting, es la deuda y el proyecto deportivo. El resto quedará aparcado hasta que el equipo regrese a la élite, incluida la negociación con el Ayuntamiento para la recompra de Mareo, que se paralizará. De ahí que todas las obras programadas -nueva iluminación de El Molinón, diseño de una grada para el número 3 y la construcción de un pabellón deportivo en Mareo, además de otras reformas menores como la sala de prensa- quedarán aparcadas.

Césped de El Molinón

La única reforma que se mantendrá es la del nuevo césped del estadio, con una inversión estimada de algo más de 100.000 euros. Si se mantiene en la agenda de El Molinón el concierto del próximo 23 de julio, el Sporting, como adelantó EL COMERCIO, recurrirá a la fórmula del tepe, las planchas de césped natural que se producen en empresas, comercializadas posteriormente a través de piezas rectangulares o rollos. Estos son trasladados al punto elegido para ser extendidos y trasplantados a través de un proceso con maquinaria específica. No es la fórmula que más convence al club, que prefería la resiembra con tratamiento existente, mucho más duradera y con mejores resultados, pero es la única que se puede articular con un concierto de esa magnitud en el calendario del verano.

La intención que se manifiesta desde Mareo es la de diseñar un proyecto ambicioso para regresar a Primera y mantener la inflexible hoja de ruta de Javier Fernández, que tiene en la deuda del club su principal caballo de batalla. En junio, el Sporting ya habrá liquidado el segundo préstamo para pagar a Hacienda, trasladado a la financiera germana IBB, con lo que se habrán devuelto los dos créditos solicitados para librar la compleja situación de hace un par de años. A partir de ahí, el calendario del club contempla el pago de 6,7 millones de euros pendientes de la deuda concursal subordinada y 1,7 de la parte ordinaria, que incluye las cantidades que no están reclamadas por los acreedores, además de la deuda con el Ayuntamiento por las marcas, que se pagará en dos plazos. En diciembre de 2017, 250.000 euros, y algo más de 900.000 un año después.

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