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El brazalete rojiblanco se anuncia huérfano este verano
/ DANIEL MORA

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Sporting | El brazalete rojiblanco se anuncia huérfano este verano

  • Alberto Lora, Iván Cuéllar y Nacho Cases estudian su futuro después de más de siete temporadas en el club gijonés

Mientras se despeja la mayor incógnita del futuro proyecto, la relativa al nombre del nuevo director deportivo, que ensombrece como una gran sombrilla toda la planificación, el club observa con el rabillo del ojo un verano que puede traer aparejadas las salidas de tres futbolistas indispensables en los últimos episodios de vida del club. Iván Cuéllar, Nacho Cases y Alberto Lora podrían salir del Sporting en las próximas semanas y dejar huérfano el brazalete rojiblanco. Todavía no hay una negociación en marcha con sus agentes, pero, con matices en todos los casos, casi todas las partes consideran que puede haber llegado el final de un ciclo.

Los tres han conformado la espina dorsal sobre la que se han armado, un año tras otro, los proyectos del Sporting después de que Manuel Preciado pilotara el inolvidable ascenso a Primera División en la temporada 2007-2008. Aunque el mostoleño ya había participado de forma testimonial en Segunda, cada uno de ellos fue agregándose a la plantilla tras aquella campaña. El contador de Alberto Lora, el más veterano de los tres en relación a número de partidos, cuenta en este momento 257 encuentros; Cuéllar suma 211, mientras que Nacho Cases ha finalizado el curso con 183, repartidos en siete temporadas como rojiblanco.

La silueta de Iván Cuéllar todavía se dejaba ver ayer por las instalaciones de Mareo, donde pasó un buen rato departiendo con el preparador físico Xavi Gil antes de despedirse de las instalaciones de entrenamiento del Sporting. El portero extremeño termina contrato en 2019, pero la puerta de salida podría abrírsele este verano por distintos motivos. El primero radica en una ficha muy elevada para la nueva categoría y el convencimiento de que la portería está bien custodiada con Mariño, incorporado el pasado verano, y Óscar Whalley, al que los técnicos ven con potencial suficiente como para situarse como seria alternativa al gallego. Cuéllar, por otra parte, está abierto en este momento a un cambio de aires tras nueve años en el Sporting, al que llegó en el verano de 2008 procedente del Atlético, con una cesión intermedia al Eibar. Sobre el papel, el club no le pondría excesivas trabas si se alcanza un acuerdo satisfactorio para las dos partes al concluir también que su ciclo está agotado.

Sin ser similar, la situación de Nacho Cases parece abocada también a una salida. Su agente estuvo en Mareo hace unos días para hablar con Nico Rodríguez, al que conoce desde hace años, para interesarse por el desenlace de la temporada y la situación de su representado. En el club conocen desde hace años el deseo del centrocampista por conocer una competición extranjera y ese podría ser el motivo que propiciase su salida este verano, aunque le resta una temporada de contrato y su futuro se analizará en las próximas semanas. En cualquier caso, las declaraciones que hizo el pasado sábado en El Molinón fueron muy sintomáticas.

En el mismo marco contractual se mueve Alberto Lora, que tiene firmado hasta el 30 de junio de 2018. La situación del mostoleño es complicada e insinúa también una posible salida. Pese a que Rubi le manifestó su total confianza desde el inicio, lo cierto es que apenas tuvo opciones el madrileño de participar durante su gobierno. Concluyó la temporada con 376 minutos -la mayor parte disputados con Abelardo-, la cifra más pobre de su trayectoria como profesional, incluida la campaña de su estreno en Primera, cuando sumó 449 minutos. Pero salvo ese incipiente curso, en el que navegó entre el primer equipo y el filial, jamás había bajado de los dos mil minutos en las siete últimas temporadas.

Último año de contrato

Futbolista muy querido por la afición, Lora enfrenta a sus 30 años un verano muy incierto y una situación enrarecida. A lo largo de toda la temporada, en la que no ha querido valorar públicamente su situación para no distraer la atención del objetivo, no ha habido ningún contacto entre el club y sus agentes a las puertas de su último año de contrato después de doce campañas en el club. En el hipotético escenario de una continuidad de Rubi, el cumplimiento de su último año se presentaría todavía más difícil. Únicamente contó con él el técnico en el encuentro frente al Málaga en El Molinón y por fuerza mayor, al no tener ni a Lillo, ni a Douglas. De ahí que las posibilidades de que el brazalete del Sporting quede huérfano sean grandes.

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