El Comercio
Sporting

SPORTING

Las tareas del director deportivo del Sporting

Nico Rodríguez, durante esta temporada, entrando en las oficinas de Mareo.
Nico Rodríguez, durante esta temporada, entrando en las oficinas de Mareo. / AURELIO FLOREZ
  • La primera labor del próximo jefe del área deportiva será elegir al entrenador que se sentará en el banquillo la próxima temporada

  • El sucesor de Nico Rodríguez tendrá un intenso verano por delante para levantar el nuevo proyecto rojiblanco

El consejo de administración del Sporting se encuentra inmerso en la elección del que será el sucesor de Nico Rodríguez. El segundo desplazamiento de Javier Fernández y Ramón de Santiago a Madrid fue para acortar los plazos e intentar dar un paso más en la operación. La intención de los dirigentes es que la llegada del próximo encargado de la parcela deportiva no se retrase mucho más. Según ha podido saber este periódico, a mediados de la semana que viene se podría cerrar el acuerdo, aunque antes se deberá sellar el finiquito de Nico Rodríguez. Una vez que se produzca el relevo en la secretaría técnica, el trabajo en las oficinas no cesará hasta que se dé por cerrado el nuevo proyecto con el que lograr el retorno a la máxima categoría.

La primera tarea del nuevo director deportivo será la de elegir al próximo entrenador del Sporting. Pese a que varios jugadores hicieron público su deseo sobre la continuidad de Rubi, la decisión de quién guiará a la plantilla durante el próximo curso será única y exclusivamente del secretario técnico. Entre ambos construirán el vestuario del Sporting dentro de los límites que marcan las diferentes situaciones contractuales de cada futbolista.

Reconstrucción de la plantilla

En ese aspecto, varios nombres sobresalen por encima del resto. El primero de ellos es Jorge Meré. El central, que se encuentra trabajando en solitario ante el inminente comienzo del Europeo sub 21 que disputará con España, tiene su futuro en el aire. En principio, su continuidad en Gijón se antoja complicada porque varios equipos de Primera División están esperando a conocer la situación del asturiano. Su cláusula es de 15 millones y en el club no se aceptará un traspaso por una cantidad muy inferior.

Otro de los nombres que sonarán con fuerza en el verano será el de Carlos Castro. El delantero se encuentra en su último año de contrato y el consejo de administración quiere dejar sellada su renovación antes de que se pueda complicar el asunto. El ariete, hasta la fecha, no ha contado con los minutos deseados, pero no pondrá impedimentos a su continuidad si las cantidades se acercan a sus pretensiones.

Bien diferentes serán las posibles partidas de los pesos pesados de la plantilla. Hombres como Cuéllar, Lora y Nacho Cases se encuentran en la rampa de salida y no verían con malos ojos abandonar Gijón siempre que encuentren destinos que cumplan con sus expectativas. En el caso del guardameta, varios clubes de Primera División piensan en él para reforzar la portería. Su situación en el Sporting parece haber tocado fondo y el extremeño no vería con malos ojos un cambio de aire.

Casos parecidos son los de Lora y Amorebieta, aunque su futuro parece estar lejos de España. A ambos jugadores les seduce la idea de desembarcar en Estados Unidos para cerrar su carrera profesional en una sociedad bien diferente a la europea. Una idea que también comparte Nacho Cases. El gijonés dejó abierta la puerta de salida tras la última jornada al no asegurar su presencia en Gijón la próxima temporada.

Pero el trabajo del próximo director deportivo no solo se centrará en el primer equipo rojiblanco. Otra de las decisiones de deberá tomar tiene que ver con el modelo de trabajo que se está llevando a cabo en Mareo desde que Nico, hace dos veranos, puso en funcionamiento. La figura de Antonio Gómez, jefe de ojeadores, dependerá de las decisiones que tome el nuevo secretario técnico. La idea que tiene el consejo de administración del Sporting es la de ofrecerle plenos poderes al próximo responsable de la parcela deportiva que, con ayuda de los técnicos que conocen la casa, arranquen los motores del nuevo proyecto.

La elección se hace esperar, aunque los deberes para el nuevo director deportivo ya están sobre la mesa.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate