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El Sporting apunta alto

Torrecilla, director deportivo del Betis, junto al exrojiblanco Tonny Sanabria y Ángel Haro, presidente, en la presentación del delantero
Torrecilla, director deportivo del Betis, junto al exrojiblanco Tonny Sanabria y Ángel Haro, presidente, en la presentación del delantero / EFE
  • Los directivos intensifican la búsqueda y confían en cerrar esta semana la piedra filosofal del proyecto

El Sporting confía en resolver la contratación de su nuevo director deportivo esta semana y dar así un golpe de efecto a su situación tras dos semanas de selectiva búsqueda. A partir de ahí, el nuevo máximo responsable del proyecto comenzará a trabajar en la planificación de la próxima temporada en Segunda División, que todavía no ha concluido, con el objetivo de lograr el ascenso a Primera. La intención es plantearle al elegido un proyecto ambicioso, de unos tres años –igual que sucedió con Nico Rodríguez–, para terminar de convencerle de que en Gijón tendrá tiempo y margen de sobra para desarrollar su trabajo.

El tiempo es un factor clave para estos profesionales que, a diferencia de los entrenadores, que viven del día a día, encuentran su medida en un margen de tiempo más amplio. Y el Sporting quiere aprovechar el descenso de categoría para dar un impulso a su proyecto futbolístico. El club gijonés tiene claro el espejo en el que mirarse. Monchi, ahora en la Roma y que tiene una buena amistad con Ramón de Santiago, quien ha mantenido contacto con él en esta búsqueda, es el gran paradigma en el fútbol español por la pionera estructura de ojeadores y técnicos que dejó en el Sevilla con su partida, que han intentado replicar otros clubes sin éxito, pero también por el ojo clínico que ha manifestado para reportar plusvalías millonarias a su anterior club.

El caso del exrojiblanco Felipe Miñambres también es un ejemplo nacional por su labor en el Rayo Vallecano, donde permaneció nueve años marcados por un aprovechamiento máximo de un presupuesto muy limitado. Pero por cercanía, quizá, Miguel Torrecilla, uno de los directores deportivos más reputados del país y un lejano anhelo para el consejo del Sporting, al que le gustaría trabajar algún día con él, encarna como nadie ese gran referente. Lideró al Celta de Vigo desde Segunda a Primera División, con muy pocos recursos y una mirada clara hacia la cantera del club celeste, hasta desembocar en el respetado proyecto del que disfrutan hoy en día los aficionados de Balaídos.

El Sporting se fija en ese perfil y apunta alto, aunque haya estudiado a distintos profesionales y elaborado una lista con diferentes niveles de convencimiento. En ese arduo camino se han incluido contactos –muy puntuales y contados– con intermediarios y algún que otro director deportivo, aunque solo con el catalán Óscar Perarnau, en una reunión en Barcelona, y otro profesional más, hubo un interés realmente serio, pese a todos los posicionamientos y ofrecimientos que han trascendido. A partir de ahí se han producido encuentros de otra índole, como sucedió con Toni Muñoz, que terminaba contrato con el Getafe, para conocer el trabajo de este profesional.

También hubo la semana pasada un contacto directo con Manolo Salvador, que ya fue ofrecido al Sporting antes de que concluyera la temporada, aunque el club rechazó esta posibilidad en aquel momento por estar centrado en la competición y por respeto a la situación de Nico Rodríguez. A través de un intermediario, no obstante, buscó concertar hace unos días un encuentro con Javier Fernández y Ramón de Santiago, que se concretó la semana pasada en Madrid.

El ofrecimiento de Salvador

El técnico valenciano, descontento con la situación que atravesaba en Granada, donde se ha encontrado con muchos problemas en la confección del nuevo proyecto, quería que los dirigentes rojiblancos le conocieran en primera persona y ver si podía encontrar una vía de escape asumiendo él mismo el pago de una cláusula al club nazarí. Sin embargo, el caso no pasó de este movimiento porque el Sporting está muy orientado hacia su objetivo.

Al margen de eso, el trabajo del Sporting ha discurrido de manera soterrada, con los movimientos sustanciales muy medidos y contados, aunque confía en que sus gestiones fructifiquen esta semana después de una selectiva búsqueda.

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