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El Sporting arranca con fuerza

Miguel Torrecilla, nuevo director deportivo del Sporting, durante una intervención reciente.
Miguel Torrecilla, nuevo director deportivo del Sporting, durante una intervención reciente. / ESPINOLA
  • El club cierra el fichaje de Torrecilla, uno de los directores deportivos más respetados del país

  • EL COMERCIO adelantó ayer el interés de los rojiblancos en hacerse con el técnico salmantino, quien se desvinculó a mediodía del Betis

El Sporting dio este lunes un golpe de efecto a su proyecto de la próxima temporada cerrando un fichaje de altura. Miguel Montes Torrecilla (Morille, Salamanca, 1969), uno de los directores deportivos más respetados del país, pilotará a corto plazo el intento del club gijonés por retornar a Primera y liderará, en una visión más amplia, un objetivo de mayor calado: consolidar la propuesta futbolística del Sporting de una vez por todas y la imagen de marca de Mareo. El consejo, con Javier Fernández a la cabeza, tenía un objetivo muy claro en mente, pese a la cascada de nombres, ofrecimientos y candidatos que se han postulado para la vacante dejada por Nico Rodríguez, al que el club agradeció ayer su labor en su despedida oficial.

El gran anhelo de los dirigentes rojiblancos, como adelantó EL COMERCIO en su edición de ayer, era el técnico salmantino, quien había manifestado al Betis su intención de abandonar Heliópolis un año después de enrolarse en el proyecto verdiblanco. Desde el descenso en Ipurúa, las miras del consejo siempre habían estado puestas en incorporar un profesional de primera línea, con Torrecilla como gran referente, aunque pareciera un objetivo inalcanzable. El Sporting, en todo caso, aguantó el desgaste del calendario, conviviendo con el interés de muchos profesionales del gremio de hacerse con las riendas del proyecto, hasta cerrar el fichaje del salmantino, a quien inicialmente se le ha ofrecido un proyecto por tres temporadas, aunque podría haber algún matiz.

Movimientos contados

Lo cierto es que el club gijonés ha medido al máximo sus movimientos en esta delicada gestión. Los contactos directos y reales han sido escasos y solo con Perarnau y, lógicamente, con Torrecilla, ha habido un interés verdadero, sustanciado en conversaciones en las que se ha hablado de forma directa de la posibilidad de liderar el nuevo proyecto del Sporting. Una de las premisas básicas para Javier Fernández era que el nuevo director deportivo, además de estar muy conectado al mercado y de tener un conocimiento muy detallado de Primera y Segunda, testado en distintas experiencias, manifestara vocación por la cantera. La experiencia en el Celta, en ese sentido, fue muy sintomática. Con una marcada mezcla de canteranos de A Madroa e incorporaciones muy selectas devolvió al equipo vigués, que flirteaba con el descenso a Segunda B, a Primera. Y, hace dos temporadas, coronó su labor dejando al Celta en la Liga Europa antes de trasladarse a Heliópolis, donde se ha visto arrastrado por el clima de necesidad extrema y búsqueda de un rendimiento inmediato que siempre manifiesta el Betis. Hacía tiempo que no estaba cómodo allí y pidió su salida. Su legado más rutilante deja para la historia incorporaciones con un rendimiento más que notable: Nolito, Orellana, Krohn-Dehli, Augusto, Guidetti, el repescado Iago Aspas...

No está todavía definido el equipo de trabajo con el que desembarcará en Mareo, aunque en principio parece que solo le acompañará en esta aventura su hermano Juan Antonio, el exfutbolista del Valladolid y del Atlético, entre otros clubes. El consejo le ha dado libertad para que organice la estructura técnica del Sporting y Torrecilla quiere conocer a todos los miembros de la secretaría técnica rojiblanca, entre ellos Antonio Gómez, cuya continuidad ha quedado supeditada a la decisión del salmantino. El nuevo director deportivo cuenta, además, con una red externa de ojeadores de confianza, que le acompañaron en sus anteriores equipos. En ese sentido, el grupo que había configurado Nico Rodríguez estaba más vinculado al técnico gijonés que a la propia estructura del club, aunque trabajaran para ella.

El Sporting ya había madurado desde hacía días un principio de acuerdo con el técnico, algo de lo que estaba al corriente el Betis por la buena relación que une a ambos clubes, aunque todo estaba pendiente de la desvinculación de Torrecilla del Betis, que se escenificó ayer al mediodía después de que el salmantino manifestase su deseo de salir. A partir de ahí, el club pisó a fondo para terminar de documentar toda la operación y el nuevo director deportivo rojiblanco, de hecho, ya comenzó a trabajar en la estructura del nuevo proyecto.

Su presentación oficial no está fijada todavía hasta coordinar la agenda del técnico salmantino con la de los dirigentes. Javier Fernández, por ejemplo, se encontraba ayer en Barcelona y Torrecilla podría no desembarcar en Gijón hasta mañana. Un día orientativo sería el jueves, con la posibilidad de que se traslade a El Molinón. Pero todo esto ya queda en segundo plano. El proyecto del Sporting ha arrancado con fuerza.

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