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Arrrancan las obras en El Molinón con el cambio del drenaje 18 años después

Las máquinas ya están trabajando sobre el césped de El Molinón.
Las máquinas ya están trabajando sobre el césped de El Molinón. / JOAQUÍN PAÑEDA
  • Los operarios van a cambiar de forma paralela el sistema de riego antes de iniciar los trabajos para renovar el césped del estadio

Finalizada la temporada, llega el momento de adecuar el césped de El Molinón para mantener las cualidades que le han convertido históricamente en uno de los más elogiados de la Liga española. Esta semana han arrancado los trabajos que podrán desarrollarse a lo largo de las próximas semanas sin impedimentos, toda vez que parece que el concierto sinfónico que se iba a celebrar en el feudo gijonés, anunciado para el próximo 23 de junio, será trasladado a La Laboral.

Las máquinas ya están trabajando sobre el verde de El Molinón. El primer paso es abrir una zanja sobre la línea del rectángulo para meter el drenaje y actualizar el sistema de riego. Se da la circunstancia de que la última vez que el club rojiblanco cambió el drenaje del estadio fue hace 18 años, un periodo excesivo para lo que suele ser habitual en este tipo de instalaciones.

Una vez finalizada la puesta en marcha de esta nueva estructura, se comenzará a levantar el césped, profundizando diez centímetros para limpiar la capa de óxido que se detectó en los estudios orgánicos realizados con anterioridad.

Desde el club han respirado aliviados una vez que gozan de mayor margen para hacer la renovación del campo. Ante la incertidumbre que se había originado por la organización de un recital musical a finales de este mes, el Sporting se había planteado recurrir a la fórmula del 'tepe', planchas de césped natural que se comercializan a través de piezas rectangulares o rollos y que luego son trasladados al punto elegido para extenderlos y transplantarlos mediante el uso de una maquinaria específica.

Disponer del campo para todo el verano permite a la entidad recurrir a la alternativa más idónea en opinión de los técnicos y, al mismo tiempo, más económica si se compara con la opción del 'tepe'. Las obras para esta vía requieren un margen más amplio de tiempo, resultando especialmente arriesgado convivir entre medias con un gran espectáculo, que obliga a paralizar las actuaciones con el daño que eso representa. Los tepes, sin embargo, requieren menos tiempo en su trasplante -en menos de una semana puede estar cubierto el rectángulo de El Molinón-, aunque luego está el periodo de enraizamiento, bastante más delicado y dependiente del clima.

La inversión que el Sporting tendrá que asumir rondará los cien mil euros para una obra que llevará a cabo la empresa Jarpa. No en vano es la única actuación que llevará adelante el club después de consumarse el descenso, aparcando otras iniciativas que están contempladas en el caso de que el equipo continuara en Primera. Proyectos como el cambio de la iluminación o reformas en las instalaciones de la Escuela de Fútbol de Mareo quedan pospuestas a otros escenarios económicos más favorables.

El club levantó por última vez el césped hace casi dos décadas, en una obra realizada por Ruvicam, en la etapa de Eloy Rubiera como responsable de las instalaciones rojiblancas. Hubo en los años sucesivos distintas remodelaciones, como la limpieza en los drenajes, pero solo como solución temporal para subsanar algún problema puntual. Las labores de conservación, de la mano de Jarpa, se han extremado en los últimos años. Esta temporada, sin ir más lejos, se han reducido los entrenamientos del primer equipo en El Molinón, a pesar de que el cuerpo técnico era partidario de utilizar el campo para realizar los ensayos más sensibles de la semana.

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