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Sporting | La libreta camaleónica de Herrera

Paco Herrera.
Paco Herrera. / E. C. r
  • Urbano, Guitián, Marcelino, David Pirri y Omar advierten que al técnico del Sporting le gusta el buen trato al balón y los 'jugones'

  • Cinco exsportinguistas a sus órdenes desmenuzan la versatilidad de su sistema de juego

Igual Paco Herrera no cree demasiado en los dibujos. No se encasilla. Lo importante, piensa, es cómo interpreten sus jugadores el sistema. El 4-2-2-2 o el 4-2-3-1 por sí mismo no le dicen nada al nuevo entrenador del Sporting si no considera el tipo de jugadores de que dispone y cómo interpretan los conceptos defensivos y ofensivos. Sus futbolistas deben aportar soluciones, pero tienen que sentirse cómodos con la pelota.

En cualquier caso, han bastado solo unas horas para que la afición del Sporting vuelva a soñar con un entrenador que ha demostrado estar capacitado para un aprovechamiento máximo de los recursos, pocos o muchos, según el criterio de cada cual. Paco Herrera nunca ha sido dogmático, sino plural para interpretar el fútbol como lo siente.

¿Pero a qué juega este técnico de 63 años, con una experiencia de quince en la división de plata del fútbol español y con dos ascensos en su mochila (Vigo y Las Palmas)? «Le gusta el juego combinativo, el buen trato de balón, los 'jugones'...». La pregunta corresponde al periodista. La respuesta, al exfutbolista Urbano, que charla en el mismo idioma que David Pirri, Marcelino Elena, Omar Sampedro y Alberto Guitián. El de aquellos futbolistas exsportinguistas que, un día, formaron, en diferentes equipos, como 'soldados' de 'El Abuelo', como muchos futbolistas españoles se refieren al técnico nacido en Barcelona de forma cariñosa.

«En el Valladolid cambiamos, durante la temporada, de sistema. Paco es un técnico moderno. Siempre trata de amoldarse a lo que tiene. Nunca al rival. Le gusta manejar el balón y así jugamos, aunque, al final, cuando los resultados no acompañaron, apostó por un juego más directo porque contaba con jugadores más dados a la contra», apunta Guitián, defensa esta campaña del Valladolid de Herrera, que señala en una dirección similar a la de David Pirri. «Paco es un técnico dado al buen fútbol, le gusta ser atrevido, tener jugadores de calidad, buscar la portería rival...», hace hincapié el excentrocampista rojiblanco, que estuvo a las órdenes del catalán durante dos etapas (Mérida y Numancia).

Herrera sigue la corriente de negarse a reducir el fútbol al juego directo y al contragolpe. Le gusta mezclar futbolistas con un plus de más con el balón en los pies. «Ha evolucionado, como todos, con los años, pero le marcó mucho su etapa en el Celta, con un equipo que trataba bien el balón, que llevaba la iniciativa, que jugaba a ras de suelo. Le da mucha importancia a contar con una buena organización del juego de ataque», explica el excentral Marcelino Elena, con el que, después de su etapa en la que coincidieron en el Poli Ejido, sigue manteniendo una buena relación personal». El nuevo entrenador también tuvo a sus órdenes, en este caso en el Castellón, al delantero Omar Sampedro. «Nunca se esconde. Su premisa es tener el balón, darle un buen trato», explica el actual jugador del Langreo

Con variaciones o no, Herrera mantiene la esencia de los valores que tanto le han dado, pero sigue esa senda en la que la tenencia de la pelota no es un sacrilegio. Al contrario. Pases cortos, muy seguros. Mucha confianza. En ocasiones, con un 4-2-2-2, con los extremos por dentro para crear superioridad por el centro, la banda con carrileros con recorrido y con delanteros abiertos. «Es la opción que más le gusta», puntualiza Guitián. Otra veces, con su 4-2-3-1, con los mediapuntas por fuera, como si jugara Iniesta en la posición de extremo. «Con dos pivotes por delante, tres mediapuntas y un delantero, como puso en liza en aquel Castellón de la temporada 2008-2009», añade Omar.

Ha gestionado equipos con un patrón muy definido desde el primer partido y se abastece de futbolistas creativos. «Y no se le caen los anillos si tiene que poner a un canterano y quitar aun veterano. Cree en el jugador, no mira el DNI», subraya David Pirri. «Tiene claro lo que tiene y no le tiembla el pulso», afirma Omar. «Tiene un bagaje muy importante en la categoría y forma un tándem perfecto junto a su segundo, Ángel Rodríguez (al que también tuvo a sus órdenes en el Numancia y Poli Ejido)», explica Urbano.

Todos hablan con más pasión que nostalgia y coinciden en que es la opción más óptima para preservar este modelo de Mareo. «Es una excelente persona. El técnico ideal para un club como el Sporting y una ciudad como Gijón. Conozco al club y a Herrera, y hacen una pareja perfecta», hace hincapié David Pirri. «Es un entrenador muy respetado, con un conocimiento profundo de la división de plata, que ha conseguido cosas importantes», añade Marcelino Elena, en una línea similar a la de Omar: «La experiencia le avala y conoce la categoría. Sólo falta que acierten con los fichajes».

La plantillla rojiblanca, tras la salida de cedidos y futbolistas que no contarán con la confianza ni del técnico ni de la dirección deportiva, quedará reducida, a la espera de los ansiados refuerzos, a un grupo de futbolistas empecinados en reparar su orgullo herido. Ahí hará gala la habilidad de Herrera para canalizar esa energía. «Una excelente persona», en palabras de David Pirri. «Me encanta para el Sporting», añade. «Su trato con el futbolista siempre es bueno», destaca Omar. «Es la mejor persona con la que me he encontrado. Un trozo de pan. Encantador», incide Urbano. «Cercano, de buen trato, cordial, con más cosas buenas que malas», puntualiza Guitián, el futbolista que puede hablar con más cercanía de un entrenador con el que la ilusión ha vuelto a Gijón, aunque, a estas alturas, nadie quiere dejarse llevar por el optimismo.

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