Sporting

Herrera superó baches similares al del Sporting en el Celta y Las Palmas

Paco Herrera acompaña a Canella, que se retiró del entrenamiento por unas molestias./ARNALDO GARCÍA
Paco Herrera acompaña a Canella, que se retiró del entrenamiento por unas molestias. / ARNALDO GARCÍA

El técnico del Sporting pasó por rachas similares a la actual en sus ascensos a Primera | Las fases más negativas del Celta en 2012 y de Las Palmas en 2015 fueron también el preludio de los mejores tramos de ambos equipos

VÍCTOR M. ROBLEDOGIJÓN.

La imagen de Paco Herrera el pasado lunes en el campo número 2 llamó la atención de los pocos aficionados que se acercaron hasta Mareo para ver el entrenamiento del Sporting. El técnico, con gesto serio, clavó su mirada en el césped durante varias fases de la sesión y apenas cruzó unas pocas palabras con algunos jugadores, como Carmona. Transcurridas menos de doce horas desde la debacle ante el Cádiz, Herrera parecía mascar aún lo ocurrido en El Molinón. La noche antes, sin embargo, había dejado un mensaje de optimismo -«si hubiéramos ganado, estaríamos segundos», recordó- y una promesa de trabajo, tal vez agarrado a algunos parajes de su propia trayectoria en los que supo dar la vuelta a situaciones similares.

El Sporting lleva seis puntos en los últimos seis partidos, con una victoria, tres empates y dos derrotas. El dato, leído en frío, parece un puñal directo sobre las aspiraciones de un equipo que arrancó la temporada con el único objetivo del ascenso. El míster, sin embargo, atravesó rachas peores durante sus etapas en el Celta y Las Palmas, que concluyeron con el retorno de ambos clubes a la máxima categoría.

Más noticias

La temporada 2011-2012 estuvo cargada de vaivenes para el Celta, que alternó periodos de malos resultados con larguísimas tandas de partidos en las que parecía un equipo invencible. Al cuadro gallego le costó encontrar la regularidad en la fase inicial del campeonato, en la que se movió en la zona media-alta de la tabla, pero sin asomar en ningún caso en los puestos de ascenso. La primera racha negativa llegó entre las jornadas 4 y 9. Los de Herrera lograron una victoria, dos empates y tres derrotas en seis partidos, unos números que sembraron de dudas un proyecto de bajo coste construido por Miguel Torrecilla. Tres triunfos seguidos permitieron a los celestes recobrar las buenas sensaciones.

No mucho después, el derbi ante el Deportivo de La Coruña fue el inicio de otro periodo de dudas para el equipo de Paco Herrera. El Celta sufrió tres derrotas consecutivas entre las jornadas 13 y 15, venció a continuación al Sabadell y no pudo pasar del empate en su visita al Alcorcón. En cinco partidos, por tanto, sumó solamente cuatro puntos. La racha negativa, sin embargo, fue el preámbulo de la fase más brillante de la temporada, con diez victorias y un empate en once partidos que asentaron a los gallegos en la zona de ascenso.

El Celta sufrió su tercera 'pájara' entre las jornadas 29 y 35, en un periodo en el que sumó un único triunfo y un empate. Las dudas, una vez más, se disiparon con un zarpazo definitivo a la clasificación en el tramo final. El conjunto vigués ganó siete y empató dos de sus últimos nueve partidos. Los números le dieron el billete a Primera División junto a su gran rival, el Deportivo de La Coruña, en una temporada histórica para el fútbol gallego. Fue el primer ascenso de Paco Herrera a la máxima categoría.

Si la temporada del ascenso con el Celta arrancó con curvas para Paco Herrera, todo lo contrario sucedió en el curso 2014-2015, cuando asumió el banquillo de Las Palmas. El cuadro canario arrancó la competición a ritmo de ascenso. En la jornada 4 se encaramó a lo alto de la tabla y, salvo un breve periodo entre las jornadas 8 y 12, completó los dos primeros tercios del campeonato sin soltar el liderato. En la jornada 26, sin embargo, el conjunto de Herrera cayó en un bache que estuvo cerca de arruinar el segundo salto del técnico a Primera División.

Un empate sin goles en Santo Domingo ante el Alcorcón fue el punto de inflexión para Las Palmas, incapaz de recuperar el ritmo en los nueve partidos posteriores. En diez jornadas solamente ganaron dos partidos. Los canarios salieron de ese tramo de la temporada en cuarta posición y ya no logró asomar la cabeza en el apasionante esprint entre el Betis, el Girona y el Sporting por el ascenso directo.

Igual que le sucedió con el Celta, Paco Herrera logró exprimir a su equipo para invertir la trayectoria con una racha tremendamente positiva. Las Palmas cerró el campeonato con cinco victorias consecutivas. La inercia positiva empujó a los canarios en el 'play off', donde se hizo con la plaza de ascenso vacante.

Curiosamente, Herrera estuvo cerca de no acabar la temporada. Nico Rodríguez, entonces director deportivo, planteó su destitución días antes del 'play off', con el gijonés Juan Ramón Muñiz como opción para el banquillo. El presidente Miguel Ángel Ramírez cortó en seco el hipotético movimiento. El domingo, en el Carlos Belmonte, ambos volverán a cruzarse. Será la primera oportunidad para que Paco Herrera cierre la racha reciente con su propio ejemplo en el Celta y Las Palmas en mente.

Síguenos en:

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos