«Si una parte de la afición pide mi cabeza, es porque no lo estoy haciendo bien»

Paco Herrera gesticula mientras da indicaciones a sus hombres. / PURIFICIACIÓN CITOULA
Paco Herrera gesticula mientras da indicaciones a sus hombres. / PURIFICIACIÓN CITOULA

El técnico, muy discutido por la grada, lamentó el daño que el balón parado volvió a hacer al Sporting en un partido en el que «solo nos faltó finalización»

VÍCTOR M. ROBLEDO GIJÓN.

Con las manos en los bolsillos, pasos cortos y la mirada clavada en el suelo se presentó Paco Herrera en El Molinón tras la decepción frente el Zaragoza. «No hemos merecido perder», adelantó el técnico rojiblanco antes de analizar un partido que, pese a la derrota, aún permitió alguna lectura positiva al entrenador catalán. «Creo que la semana pasada y esta hemos hecho de los mejores partidos que llevamos en Liga. Ha sido totalmente injusto. No han tirado ni una vez, nos han hecho un gol a balón parado, hemos fallado un penalti y hemos tenido seis o siete ocasiones debajo de los palos. Solo nos faltó finalización», explicó Herrera.

El técnico no ocultó que «hay jugadores a los que les cuesta llevar la presión» por la situación en que se encuentra el equipo rojiblanco, «pero es lo que hay. «Lo que dice nuestro público es lo más respetable. Hay que asumirlo y aceptarlo. Si hubiéramos ganado, aunque jugando peor, habría sido aceptado», aseguró Herrera al ser preguntado por la pitada con la que El Molinón despidió a sus hombres.

El vestuario, según el entrenador rojiblanco, se encontraba «muy jodido, sobre todo por el gol que hemos recibido a balón parado», un aspecto que, en opinión de Herrera, «nos está penalizando demasiado».

Herrera optó ayer finalmente por repetir el esquema con tres centrales que ya empleó en Albacete la pasada semana. La decisión sembró ya de inicio cierto malestar entre algunos aficionados al entenderla demasiado defensiva, un aspecto que el técnico quiso matizar. «Hemos jugado más con defensa de tres que con defensa de cinco. Tomo esa decisión porque perdimos a un hombre importantísimo en el centro del campo. Curiosamente es cuando mejor ha estado el equipo», aseguró Herrera, que considera el nuevo dibujo «un acierto» por las necesidades del Sporting.

Paco Herrera evitó pronunciarse respecto a posibles llegadas en el mercado invernal: «No pido nada. No estoy para pedir nada, sino para pelear y sacar esto adelante». El técnico destacó también el buen rendimiento ofrecido ayer por Juan Rodríguez y lamentó las lesiones de Calavera y Bergantiños, en las que, en su opinión, pudo influir «la ansiedad». «Nunca me había pasado. Los que hemos jugado sabemos que la ansiedad es mala consejera para todo: entran prisas, no descansas bien... Los jugadores viven con ella desde hace cinco semanas. No sé si esa es la explicación», aseguró.

La afición despidió al técnico con gritos de '¡Herrera, dimisión!». El catalán aceptó la crítica y prometió trabajo para tratar de dar la vuelta a una situación cada vez más crítica: «La tabla dice lo que estamos haciendo. Si una parte de la afición pide mi cabeza, es porque no lo estoy haciendo bien. Estoy obligado a intentar que cambien esa opinión».

Herrera, además, aseguró que algunos episodios de su trayectoria como entrenador le invitan a afrontar con frialdad situaciones como la que atraviesa el Sporting. «El tiempo me ha dado la experiencia de tener calma y seguir trabajando. Si tiene que pasar algo, va a pasar, pero me tiene que coger trabajando», afirmó.

La mayor bronca del partido se desencadenó con la sustitución de Rachid, que Herrera justificó su decisión ante la posibilidad de que el centrocampista francoargelino recibiera una segunda tarjeta amarilla: «El cambio ha funcionado bien porque Pablo nos tenía que dar juego aéreo en ataque. Es lo que perseguía y así ha sido, porque el penalti se lo han hecho a él».

Herrera, por último, volvió a lamentar la fragilidad mostrada por el equipo a balón parado, «que es una cuestión de trabajo y oficio, no de ansiedad».

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