«Este partido es un reto para el equipo y para mí»

«El Sporting es el Sporting y no alguien que deba deambular en la zona media. Somos un rival a batir y hay que aceptarlo», aseguraHerrera afirma que «si veo que no vamos de frente me llevaré una decepción»

J. BARRIO GIJÓN.

De frente y con poca ambigüedad, Paco Herrera volvió a recordar ayer que su equipo tiene que acostumbrarse a que le trasladen la presión del favorito. «El Sporting es el Sporting y no un equipo que deba deambular por la zona media con la plantilla que tiene, ni jugar con las palabras», aseguró rotundo. «Somos un conjunto a batir y tenemos que aceptarlo», añadió en relación a algunos comentarios que llegan desde Vallecas. Pero, recordó a renglón seguido, «nosotros también nos enfrentamos a equipos así y uno de ellos es el Rayo, por lo que para mí el partido de este domingo es de igual a igual».

De esa línea, valiente y autocrítico, no se apartó Paco Herrera en sus manifestaciones prepartido, solicitando un Sporting audaz y que tenga poco que ver con el que cayó con eco en Soria y Pamplona. «Si veo un equipo que no va a jugar el partido, de frente, me llevaré una pequeña decepción», prometió, sabedor de la singularidad del choque, en el que se repiten los ingredientes de Los Pajaritos y El Sadar. «Debe ser un reto este partido para mí y el equipo, sobre todo por hacer un encuentro en el que nos reconozcamos y nos parezcamos más al Sporting de los últimos partidos», sostuvo. Antes había introducido al Rayo en el saco de los «seis u ocho equipos» por encima de la media.

También anticipó un beneficio distinto, más potente, de una victoria en Vallecas que en otro campo. «Siempre digo que cuando vienen este tipo de partidos es fantástico porque, de ganar, realzan lo que uno hace y la moral del equipo va a más», observó, a la vez que se imputó la responsabilidad de lo sucedido en las dos únicas derrotas del equipo. «Fue una situación que yo provoqué, contra Osasuna y frente al Numancia, con el estilo y la idea de juego», asumió. «Espero que a partir de ahora el equipo se reconozca con la idea y todo esté relacionado con el gran trabajo de los jugadores», remachó.

«El que putea a Santos soy yo»

Del Rayo habló mucho y con generosidad, alabando su 4-3-1-2 -«es un sistema que he utilizado muchísimo», dijo-, y alertando sobre los peligros de jugar por las bandas, algo que suele incentivar el Rayo. «Cierran mucho por dentro y te facilitan las bandas, pero para que te equivoques. Debemos utilizarlas para ciertas cosas, pero saber también que ahí puede estar nuestro problema», concluyó. Y de los nombres propios, por encima de Trejo, destacó a Raúl de Tomás, con el que compartió viaje en Valladolid. «Me hizo catorce goles», dijo, antes de concluir que «es un pedazo de delantero» y, a nivel coral, de señalar que «el Rayo posiblemente sea el equipo que mejor ataca de la categoría».

Preguntado por si la sociedad Isma López y Santos sería muy descarada para Vallecas, el técnico atajó con que «no me parece que sea una mala solución, pero seguramente para casa la vea mejor», abriendo la puerta del once a Canella, al que dio el visto bueno. Con el uruguayo, además, desató alguna sonrisa, al recordarle las palabras del jugador el día anterior, insistiendo que es más delantero que futbolista de banda. «Tiene razón. El que le estoy puteando soy yo, pero trato de que desde esa posición, con la velocidad que tiene, nos dé cosas», explicó.

El último tramo de la rueda de prensa discurrió sobre un plano más personal, cuando se le solicitaron sus sensaciones en estos cien días desde que el balón comenzó a rodar para el Sporting. «No soy de los que se aferra a una cosa y la mantiene», aseveró. «Me he equivocado en estos cien días, pero espero haber aprendido para no hacerlo tanto», asumió, subrayando sobre su estancia en Gijón que «estoy muy feliz y con muchísima ilusión, como el entrenador más joven de la categoría. Me siento respetado y querido y tengo muchísimas ganas de cumplir los objetivos».

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