«Lo del presidente del Valladolid con mi salida fue más un berrinche»

Diego Mariño trata de proteger un balón ante la presión de Michael Santos. /  ARNALDO GARCÍA
Diego Mariño trata de proteger un balón ante la presión de Michael Santos. / ARNALDO GARCÍA

«Quería defender lo indefendible», recuerda Diego Mariño sobre el comportamiento de Carlos Suárez tras su marcha de Zorrilla en 2014

J. BARRIO GIJÓN.

El nombre de Carlos Suárez, presidente del Valladolid, muy presente en los últimos años por sus tensiones con el Sporting, volvió a asomar ayer en las instalaciones de Mareo. Todo por un recuerdo, rescatado por Diego Mariño, del verano de 2014, cuando el conjunto pucelano descendió a Segunda y el Levante puso sus ojos en el portero, que hizo uso de una cláusula de su contrato para salir cedido y, luego, en propiedad.

La tirantez de aquellos días no ha quedado en el olvido para el meta gallego, que ayer recordó que «hice un gran año, el primero que jugaba en Primera, y decidí salir por unas cosas que había en mi contrato y porque se me presentaba una oportunidad muy importante, pero el club no lo entendió así». A renglón seguido apuntó directamente hacia Carlos Suárez, que este verano ya cargó contra el Sporting y Torrecilla a cuenta de Paco Herrera, y concluyó que «fue más un berrinche del presidente, que quería defender lo indefendible», afeando su salida. «Me quedé un poco dolido porque allí estaba muy a gusto y no era la forma en la que quería salir», dijo.

De vuelta al presente, el futbolista confirmó su alistamiento para el encuentro del domingo, igual que el brasileño Xandao, después de completar el entrenamiento de ayer con normalidad, dejando atrás la contusión que arrastraba con Reus. Sobre esa jugada con el delantero Édgar, recordó que «se tiró con todo y me pilló con el pie totalmente apoyado, torciéndome el tobillo», y reconoció que sintió temor a una lesión de gravedad: «Noté tanto dolor y un crujido que no quería ni mirar el pie, pero el dolor no fue a más».

Una cita especial

En relación al choque, Mariño concedió un poso de nostalgia al domingo, al rememorar que «será un partido especial porque es un exequipo y un sitio en el que estuve muy a gusto», avisando, en todo caso, de que «en lo único que pienso es en conseguir los tres puntos y ganar el partido». Después de catalogar al Valladolid de «rival directo», puso sus ojos sobre Mata, el máximo goleador de la categoría. «Es un delantero listo, que se mueve bien y siempre está donde tiene que estar. Tenemos que tener un punto más de concentración, pero sin volvernos locos», sostuvo. Confirmó, poco después, la oportunidad que brinda el calendario, con dos partidos en casa. «El objetivo pasa por hacernos fuertes aquí», dijo, considerando que «dos victorias seguidas nos pueden dar un pequeño empujón».

Más

Fotos

Vídeos