El Sporting tiene cita con sus fantasmas

Markel y Nacho tratan de frenar a Jony en una acción del partido disputado el sábado en El Molinón entre el Sporting y el Numancia.
Markel y Nacho tratan de frenar a Jony en una acción del partido disputado el sábado en El Molinón entre el Sporting y el Numancia. / A. FLÓREZ

Las posibilidades de ascenso de los rojiblancos pasan por rebañar puntos a sus rivales directos

Javier Barrio
JAVIER BARRIOGijón

El Sporting se adentra en la cuenta atrás de la temporada, a la que tan solo restan 16 partidos para cerrar la brida del curso regular y dar la bienvenida al dramatismo de las eliminatorias exprés por el ascenso. 48 puntos en juego insinúan tiempo suficiente para recuperar la candidatura al gran objetivo. Sobre todo porque en el horizonte asoman media docena de posibilidades de rebañar puntos a la competencia más directa, aunque al mismo tiempo cualquier patinazo se anuncia letal. Porque el fallo, ahora sí, penalizará con contundencia y de forma casi definitiva.

Lanzado en El Molinón, con el tercer mejor ejercicio de la categoría, el equipo de Rubén Baraja se ha vuelto a situar a tiro de piedra del 'play off' después de derribar al Numancia, un resultado embellecido por lo sucedido en otros campos. A ese estatus se aferra con uñas y dientes Osasuna, el último que pisa el terreno más solicitado de Segunda y el próximo rival en venir de excursión a Gijón, separado por tres pírricos puntos de los rojiblancos. Será el primer rival directo con el que tendrá que vérselas el Sporting dentro de ese selecto surtido de oponentes.

Sometido y zarandeado a lo largo de la temporada por este tipo de equipos, la cuadrilla rojiblanca debe superar el síndrome que sufre ante los que le observan desde las alturas. El triunfo frente al Numancia, que gobernó con cierta holgura los dos careos de la primera vuelta, anuncia un aire nuevo, aunque requerirá de una confirmación más definitiva en otras disputas que se avecinan. Osasuna, Rayo Vallecano y Granada pasarán por El Molinón en los próximos meses. Asimismo, Huesca, Valladolid y Cádiz plantearán al Sporting la posibilidad de superar el trauma de los viajes con rivales directos. Y de ese cóctel, amarrado a la fiabilidad de casa, espera emerger el Sporting de Baraja como candidato a todo. Dieciocho puntos se pondrán en juego en esa media docena de enfrentamientos de alto voltaje en los que los rojiblancos tendrán que ir a tumba abierta.

Más Sporting

El objetivo está comprometido por el hundimiento que experimentó el equipo a raíz de la lesión de Sergio en las últimas semanas de 2017, pero tampoco de forma severa. Las distancias son recortables si la fiabilidad de El Molinón se mantiene y se complementa fuera. El Rayo, el tercer clasificado, está a seis puntos del Sporting. Y el Cádiz, el primero en ascenso directo, se va hasta los ocho puntos. Lo del echar el lazo al Huesca, mientras, se presenta como una misión imposible, sobre todo por la tiránica imagen que transmite en sus partidos.

En cualquier caso, antes de optar a todo eso el equipo está obligado a romper su catastrófica dinámica de resultados a domicilio, incubada y desarrollada en los cuatro últimos meses. El Lorca, que se desangra con una terrorífica crisis de diez derrotas consecutivas, encarna este sábado la gran oportunidad de festejar por fin fuera de Gijón. Si el Sporting quiere estirar la cabeza, está obligado a noquear al farolillo rojo de Segunda. El triunfo cotiza al alza en este momento, sobre todo en un fin de semana en el que Valladolid y Huesca se cruzarán en el José Zorrilla y Numancia y Cádiz harán lo propio en Los Pajaritos.

Desniveles en Lorca

Con todo, el partido en Lorca anuncia con la entrada desniveles por las dos partes, aunque sean de distinta categoría y con una gran diferencia en la búsqueda de objetivos. El Sporting tiene mucho que demostrar el sábado. La dinámica de malos resultados fuera de casa, con cuatro derrotas consecutivas en los últimos desplazamientos, únicamente representa la punta del iceberg. Debajo del agua se ocultan datos muy reveladores para encontrar explicación a este pobre comportamiento.

El Sporting de Baraja, por ejemplo, todavía no ha sido capaz de dejar su portería a cero en los tres partidos que ha dirigido el técnico vallisoletano, mientras que en otros siete enfrentamientos lejos de El Molinón, incluyendo la etapa de Herrera, comenzó a rebufo del rival, por debajo del marcador. En ese sentido, el equipo nunca ha sido capaz de remontar un encuentro a domicilio esta temporada. Estuvo muy cerca de hacerlo en Albacete, pero terminó cediendo el empate. Ahora no le queda otra que vencer, convencer y seguir escalando.

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