Sabor amargo tras 404 días de espera

El meta Whalley. / A. G.
El meta Whalley. / A. G.

Whalley, que disputó en Soria su primer partido de Liga con el Sporting, espera que el equipo «levante la cabeza» pese a la derrota en Los Pajaritos

V. M. R. GIJÓN.

A primera hora de la tarde de ayer, con el regusto amargo del partido en Los Pajaritos ensombreciendo la jornada de descanso, Óscar Whalley escribió un mensaje en sus redes sociales: «Es un día duro, pero hay que levantarse. Puxa Sporting». El meta aragonés disfrutó en Soria de su primer partido de Liga como jugador rojiblanco, aunque la imagen despachada por el equipo ante el Numancia pesó más que su estreno en el análisis que hizo en la zona mixta del estadio soriano, tras 404 días a la sombra de Cúellar y de Mariño.

«Las sensaciones son malas, raras», lamentó Whalley, que no encontraba una explicación al bajo rendimiento ofrecido ante el Numancia. El meta reconocía que el equipo necesita «levantar la cabeza, porque esto sigue», y se marcó como objetivo «ganar el martes en Copa y después al Lorca». «Mejor que nos pase ahora que al final de temporada», concluyó.

La actuación de Whalley fue muy comentada por los sportinguistas desplazados a Soria. Los tres disparos que recibió el meta aragonés sobre su portería acabaron en gol, aunque bien es cierto que poco pudo hacer en dos de ellos. «En el primero toco el balón, da rabia que no haya ido fuera o haberla parado. El tercero es un gran gol y en el segundo hay un mal despeje en el córner y un centro que sale a gol», explicaba el portero sobre las acciones que decantaron el partido.

Paco Herrera eximió a Whalley de cualquier responsabilidad en los goles encajados por el Sporting, aunque dejó entreabierta la posibilidad de que el joven Dani Martín ocupe la meta rojiblanca en el próximo compromiso liguero si Diego Mariño no se recupera. De cara al duelo copero frente al Numancia parece casi segura la titularidad del canterano, en el que será su debut en partido oficial con el primer equipo. Whalley, por tanto, deberá mantenerse a la espera de las evoluciones tanto de Mariño como de Dani Martín.

Meter una marcha más

La lectura de la situación del partido realizada por Whalley tiene puntos en común con la de Carlos Carmona, quien afirmó que la derrota en Soria «puede venir bien para, en el próximo partido, salir desde el minuto uno pensando que no somos mejores que nadie y que no somos favoritos en ningún campo». La primera piedra de toque llega mañana, de nuevo ante el Numancia.

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